Lola Mariné, creadora de ‘Nunca fuimos a Katmandú’, pendiente de su nueva publicación

Lola Mariné nació en Barcelona, pero se trasladó a Madrid para cumplir su sueño de ser actriz. Sobrevivió en el mundo del teatro y el doblaje durante veinte años, después regresó a Barcelona y se licenció en Psicología. Su primera novela publicada fue en septiembre de 2010 por la Editorial Viceversa con Nunca fuimos a Katmandú y recientemente ha sacado al mercado una recopilación de todos sus relatos titulado Gatos por los tejados.

Tras vivir durante veinte años en la capital española para ser actriz, dedicarse al teatro y a los doblajes y regresar posteriormente a su tierra para licenciarse en Psicología, ¿cuándo decidió que quería dedicar el resto de su vida a la literatura?
Lo cierto es que escribía desde muy niña, pero era una actividad secundaria, mi válvula de escape. Sí soñaba con dedicarme de lleno a ello algún día, pero lo veía muy lejano. Sin embargo,  cuando volví a Barcelona, un encuentro con unas amigas de la infancia me hizo planteármelo seriamente y empecé a participar en foros literarios, de ahí empezaron a salir relatos, después un libro colectivo, y al año, otro. Mientras tanto, iba ganando confianza y me animé a escribir mi primera novela, Nunca fuimos a Katmandú.

¿Cómo ha cambiado su vida desde que empezó a escribir y a publicar sus obras?
Siempre fui un espíritu bohemio, primero como actriz, ahora como escritora. Solo hubo un lapso de tiempo, cuando regresé a Barcelona, en el que por circunstancias personales, me vi forzada a llevar una vida y desempeñar un trabajo más “convencionales”. El éxito de Nunca fuimos a Katmandú me ha permitido recuperar mi libertad y mi estilo de vida.

Y hablando del teatro, nos gustaría saber ¿si piensa que está infravalorado respecto a otros artes?
Yo creo que es todo lo contrario: se considera elitista, se piensa que es caro, y para un tipo de público con un alto nivel intelectual y cultural. Por eso es minoritario. Y también porque no se le hace apenas promoción. El teatro es el arte más puro y primitivo (dicho en el mejor sentido del término), nació en la calle para divertimento del pueblo llano, y ahí es dónde debería estar. Pero no es accesible desde casa ni se puede “piratear”. Tenemos demasiado entretenimiento al alcance de la mano mucho más fácil de conseguir.

Hay muchos autores de teatro moderno, La Fura dels Baus por ejemplo que han llevado el concepto teatro más allá. Sin embargo, la gente sigue relacionando teatro con las obra clásicas: Hamlet, Romeo y Julieta, o Lope de Vega. ¿Por qué no consiguen llegar al público los nuevos autores?
Bueno, en los clásicos está la verdadera esencia del teatro. La Fura del Baus está al otro extremo de la escala y gusta a un público muy específico. A medio camino estaría el teatro contemporáneo; y sí llega al público. Véase el éxito, por ejemplo, de grupos como La Cubana o Dagoll Dagon, en Cataluña. Lo que ocurre es que hay poca oferta, nadie se arriesga hoy en día a invertir en una obra de teatro, por lo que hemos dicho antes: se ha convertido en un arte minoritario.

Tardó casi dos años en escribir su primera novela Nunca fuimos a Katmandú. ¿Cómo fue el proceso de creación?
Lo cierto es que escribirla apenas me llevó un año, el otro se fue entre revisiones y publicación. El proceso fue sencillo. Quizá por pura inconsciencia. Sabía de qué quería hablar: de las vivencias de unas mujeres de determinada edad. Esbocé los personajes y algunas situaciones, y la novela fue fluyendo por sí misma, casi se escribió sola.

En la sinopsis de su novela Nunca fuimos a Katmandú encontramos una pincelada sobre la crisis de los cincuenta años, ¿estamos ante una novela que recrea la crisis de cumplir años? O sin embargo, ¿lo importante son los lazos que se establecen?
La idea de la novela no era tanto reflejar un momento de crisis como hacer una reflexión sobre el hecho de ir cumplimiento años. Como se dice en la obra: lo importante no son los años que tenemos sino lo que hemos hecho con ellos y todo lo que todavía podemos hacer. En realidad, es un canto al optimismo y la esperanza.

Su novela incluye mujeres de distintos perfiles, siendo personajes que están en un primer plano. ¿No contempla los personajes secundarios en sus novelas?
Hay personajes secundarios en la novela, como Marta, la hija de Laura; Nelson, el fisioterapeuta; Blanca, la amiga de Teresa, y su hija Beatriz. Y todos los hombres que están en torno a esas mujeres son personajes secundarios. Pero quería poner el acento en las mujeres, que ellas fuesen las protagonistas absolutas.

Laura, Elena, Gloria, Teresa y Ruth son los personajes de la novela Nunca fuimos a Katmandú. Cinco mujeres actuales con ilusiones, temores, secretos y un fin común, ser felices. ¿Su intención era crear personajes reales para que los lectores puedan identificarse con estos perfiles?
Mi intención era crear personajes reales, humanos, de carne y hueso, como cualquier mujer que podamos conocer o cruzarnos por la calle; y situaciones también reales, cotidianas, que nos arranquen una sonrisa al reconocerlas. No busqué de forma premeditada esa identificación, pero se ha dado, inevitablemente. Muchas mujeres me han dicho que se veían reflejadas en tal o cual personaje; o que les parecía que estaba contando su vida cuando narraba una escena determinada.

Y ¿por qué la elección de cinco mujeres? ¿Es una novela dirigida principalmente al sector femenino?
No era esa mi intención. Es una novela tanto para mujeres como para hombres. Pero comprendo que siendo mujeres las protagonistas y estando escrita por una mujer se identifique más con el público femenino. No obstante, creo que a los hombres les puede   interesar saber un poco más sobre las mujeres.

Además de las historias de los personajes, un importante ingrediente destacado por todos es el final sorprendente de la novela, ¿no es hasta las últimas páginas cuando se descubre el significado que posee Katmandú?
En realidad, en el título está el leit motiv de la novela. Su significado se puede intuir desde las primeras líneas. Pero me divertía la idea de no desvelarlo claramente hasta el final.

Nunca fuimos a Katmandú fue publicado en septiembre de 2010 por la Editorial Viceversa. ¿Le costó mucho tiempo encontrar una editorial que apostase por su proyecto literario?
La verdad es que fue mucho más fácil de lo que esperaba. Estaba preparada para recibir unos cuantos rechazos sin hundirme, pero al primer intento me aceptó la agencia de Sandra Bruna, y la primera editorial a la que le presentaron la novela se interesó por ella. Tuve mucha suerte.

¿Cómo ha funcionado la novela en formato de papel? ¿Ha vendido muchos ejemplares?
Se hizo una tirada importante, para tratarse de una autora desconocida. Y lo cierto es que se ha vendido muy bien. De hecho, después de casi dos años todavía hay librerías que la tienen y se sigue vendiendo.

Sabemos también que la novela en papel puede encontrarse en países hispanoamericanos como Argentina, Chile, Colombia, Perú y Uruguay. ¿Qué tal está funcionando su novela fuera de España?
Bueno, es difícil saberlo desde aquí. Pero tengo muchos amigos en aquellos países a través de las redes sociales y recibo correos y fotografías con mi libro de vez en cuando. Lo que me hace mucha ilusión.

Además de ser publicada en papel por la Editorial Viceversa, también podemos encontrarla como ebook. ¿Qué fue lo que le hizo decidirse a crear la versión digital de Nunca fuimos a Katmandú?
Al  año y medio de su publicación me pareció que Nunca fuimos a Katmandú ya había cumplido su ciclo vital. Todos sabemos lo corta que es la vida de una novela en las librerías. Tenía amigos que estaban publicando con éxito en Amazon y pensé que podía probar. Si había tenido éxito en papel ¿por qué no habría de tenerlo en la Red? Y además, de esta manera, podía llegar a muchos lectores más y de muchos países. Así que, me decidí.

Nunca fuimos a Katmandú  sigue estando en los primeros puestos de las listas de los ebooks más vendidos en Amazon, ocupando el nº1 en varias de ellas. ¿Se esperaba este éxito? ¿A qué cree que se debe?
Siempre he tenido fe en esta novela y confiaba en que le fuese bien, pero lo que ha ocurrido en Amazon ha superado todas mis expectativas. Y mi éxito se debe a los mismos motivos por los que gustó en papel, pero eso, es el público quien debe decirlo. El boca a boca, al igual que en papel, es muy importante, y en Internet es como un eco que se expande hasta el infinito. También es importante la visibilidad y las facilidades que proporciona Amazon. En un escaparate atractivo y a esos precios, es fácil caer en la tentación de comprar.

Sin embargo su segundo libro Gatos por los tejados, una recopilación de todos sus relatos, no está teniendo el mismo éxito. ¿Por qué cree que ocurre esto?
Bueno, Gatos por los tejados apenas lleva dos meses en Amazon. Tampoco le estoy haciendo demasiada promoción porque no quiero que haga sombra a Nunca fuimos a Katmandú. Prefiero que los lectores lean mi novela, y después, si les apetece, sigan con los relatos. Por otra parte, parece que los relatos, en general, tienen menos aceptación, no sé por qué. Aun así, este mes ya se ha vendido el doble que el mes pasado.

En su blog “Gatos por los tejados” realiza reseñas de las obras que lee. ¿Cómo se toma las críticas de sus libros?
La crítica constructiva no me molesta, al contrario, la valoro y tomo nota de ella por si me puede ayudar a mejorar mi trabajo. Lo que sí me duele es la crítica malintencionada, que las hay, y son muy evidentes, por lo que incluso los lectores se dan cuenta y no les prestan mayor atención. Pero me entristece que haya gente que quiera hacer daño o perjudicar a una obra o un autor ¿con qué fin? Ellos sabrán…Por supuesto que no espero que mi novela guste a todo el mundo, pero hay maneras de decir las cosas, sin ofender, sin ser despectivo.

Sabiendo que para usted la escritura es un placer de la vida, ¿qué proyectos literarios tiene entre manos actualmente? ¿Podría adelantarnos algo?
Estoy pendiente de la publicación de mi segunda novela, Habana Jazz Club, y espero tener noticias en breve. Mi agencia, además, tiene otra novela mía en cartera y estoy escribiendo mi cuarta obra. Según parece, los escritores somos más rápidos y productivos que las editoriales. Por otra parte, pasado el verano, seguiré con mis talleres de escritura y mis otras actividades literarias.

Ya para finalizar la entrevista, ¿Qué libro recomendaría a los seguidores de De lectura Obligada?
¡Uff! Me es muy difícil recomendar un solo libro. Es como tener que elegir a tu favorito de entre todos tus hijos. Pero así, a bote pronto, te diré los que me han dejado más huella de los últimos que he leído: Cuando el capitán salió a comer los marineros tomaron el barco, de Charles Bukowski.Y, La búsqueda, de Blanca Miosi.

Anuncios

Publicado el julio 31, 2012 en Barcelona, Entrevistas, escritores, España, Inicio. Añade a favoritos el enlace permanente. 9 comentarios.

  1. ¡Madre mía! ¡Cómo pasa el tiempo! Un año ya desde esta entrevista y la vida sigue, aunque para Nunca fuimos a Katmandú parece que no pase el tiempo 🙂 pero Habana Jazz Club ya está en la calle y con la intención de seguir el camino de su hermana mayor.
    Saludos!

  2. Con vuestro permiso la comparto en el blog de la novela.

  3. Simplemente deciros que sois muy grandes!!!! :):) ¡¡Muchas gracias!!

  4. Una entrevista muy atractiva, con los ingredientes precisos para gozarla bien. Felicidades a los dos, entrevistador y entrevistada, geniales los dos.

  5. ¡Holaa!! Me encantas las entrevistas De Lectura Obligada. Son incisivas, están bien pensadas en función del entrevistado, no son preguntas genéricas, y eso es de agradecer. Voy descubriendo a una Lola llena de facetas diferentes. ¡Gracias por recomendar mi novela Lola!
    Felicitaciones al entrevistador y a la entrevistada.
    Blanca

  6. Muchísimas gracias!!! Nos dais más fuerzas y ganas para seguir trabajando en este bonito proyecto. Un besazo a ambas y muchas gracias Lola porque es usted la principal protagonista.

  7. Una entrevista muy bonita. No deja nada en el tineto, mejor dicho, en el teclado. Me gusta la sencillez de las respuestas y por encima de todo, la sinceridad que refleja. Las preguntas también son dignas a tener en cuenta. Muy buena entrevista, si señoras.

  8. Muchas gracias por la entrevista. Habéis hecho un magnífico trabajo.
    ¡Saludos!

  1. Pingback: Los lectores transitan alrededor de ‘El parque de los inocentes’ de la mano del escritor José Antonio Carbonell Pla |

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: