Miguel Abollado comienza su andadura literaria con “La danza de los malditos”

La Danza de los Malditos es una novela ambientada en la actual capital española, cuya trama parte de la subasta de un antiguo manuscrito del pintor Francisco de Goya. Actualmente trabaja en dos novelas muy distintas entre sí.

Miguel Abollado Rego nació en Madrid en 1973. Estudió Ingeniería Telemática en la Universidad de Alcalá de Henares, y anteriormente primaria y secundaria en el Colegio Bristol. El 31 de mayo de 2011 se publicó su novela La danza de los malditos de Bohodón Ediciones.

Estudió Ingeniería Telemática en la Universidad de Alcalá, algo que no tiene mucha relación con el mundo de las letras. ¿Cómo se adentró en el mundo de la literatura, y sobre todo, qué le hizo animarse a escribir su primera novela?
La idea me vino de una visita que hice con unos amigos al museo del Prado. Uno de estos amigos es profesor de historia, y nos hizo de guía, y cuando llegamos a la sala donde estaban las pinturas Negras de Goya me quedé alucinado. Ya las había visto antes, pero nunca me había fijado bien en ellas. Me impresionaron más al conocer la historia que esconden detrás, cómo llegó Goya a pintar aquello en los murales de su casa, una quinta que tenía en Carabanchel. Esas imágenes cargadas de expresividad, de pesimismo, de terror incluso, reflejaban el estado de ánimo de un pintor viejo y enfermo, todas sus preocupaciones, sus frustraciones. Ves los cuadros de las salas contiguas, todos esos que pintó Goya en su época de pintor de la Corte y que conoce todo el mundo, y no parecen pintados por el mismo autor. Después de verlos fuimos a cenar y tomar unas copas por la Latina, pero yo ya me quedé con el gusanillo de la historia, y esa misma noche ya le estuve dando vueltas a la trama de lo que después sería la novela.

La Danza de los Malditos es una novela ambientada en el Madrid de los Austrias cuya trama parte de la subasta de un antiguo manuscrito del pintor Francisco de Goya. ¿Qué le atrae de esta época?
En realidad la novela sí que está ambientada en ese barrio, pero trascurre en la actualidad. La trama principal se puede decir que sucede hace algunos años, cinco, diez, puede que quince. En ningún momento se sabe dice es el año exacto (manías mías, como tampoco describo al protagonista principal), pero se puede decir que transcurre en la actualidad. También hay un momento en que se recurre a una historia sucedida en la post guerra, en la que están involucrados algunos de los protagonistas, y que es fundamental en la trama.

¿Fue muy arduo el trabajo de documentación?
Me tuve que documentar mucho sobre todo en la parte de las pinturas Negras, y la biografía de Goya, los últimos años de su vida. No diría que fue arduo, porque fue muy interesante. Compré tres libros, y buceé por Google hasta entender bien todo el entramado de las pinturas Negras. De todas formas el libro no incide demasiado en aspectos técnicos ni pictóricos. A veces se cae en la tentación de plasmar en las novelas un exceso de conocimientos respecto a todo, cuando en realidad lo que interesa es llegar al fondo, al alma, de lo que estás contando. Eso fue de las cosas que más me costaron del libro: cómo lograr trasmitir a través de una guía del museo del Prado, y de su director, los conocimientos que yo tenía respecto a las pinturas Negras, y que no resultara pesado, ni demasiado técnico o pretencioso. Conseguir eso (bueno, yo creo que lo he conseguido) ha sido una de las mayores satisfacciones de todo el proceso de escritura.

Respecto a lo demás, para la ambientación de la trama en el barrio de la Latina no necesité documentarme porque viví allí durante cuatro años y lo conocía bien. Lo mismo que para la otra ambientación, el parque del Capricho, que está en la Alameda de Osuna, porque también viví allí muchos años cuando era pequeño. Me colaba por el muro con mis amigos y nos lo recorríamos entero. Lo del bunker lo descubrí por casualidad cuando estaba escribiendo la novela (porque existe ese bunker, y está allí), y me pareció perfecto para encajarlo en la trama.

¿Cuánto tiempo le llevó redactar la novela?
Más o menos un año y medio.  Claro que después lo tuve que revisar mil veces, corregir, cambiar cosas, añadir algunas otras. Lo básico lo terminé en ese tiempo, pero después tuvieron que pasar tres años hasta que me lo publicaron, y en tres años la novela ha cambiado mucho, creo que a mejor. También he vivido muchas cosas en esos tres años que me han cambiado algunas percepciones de todo, cosas buenas y cosas malas, alegrías y decepciones que me han hecho reflexionar. Algunas de esas cosas las he ido reflejando en varios de los personajes, dotándoles de una profundidad que no tenían en la primera versión. Las novelas están vivas, y son el reflejo de un autor y de una época en la vida de éste. Cuando terminamos las últimas correcciones, poco antes de la edición, decidí no tocarla nunca más. Así se quedaría siempre, solo cambios por erratas o en algunas frases puntuales. Como tampoco habrá una segunda parte. Sería incapaz de volver a meterme en la piel de esos personajes para escribir otro libro como La Danza, como escritor sería una esclavitud. Pero por lo visto debo ser el único que pienso de esa forma.

Y ¿qué fue lo más complicado en el proceso de redacción: la ambientación, la creación de los personajes o la acción?
Lo más difícil sin duda son los personajes. El protagonista escribe en primera persona, y al ser mi primera novela, había muchas inconsistencias entre el principio y el final. Lo mismo pasaba con otros personajes. Es lo más difícil pero también lo más divertido, porque creas personas, con su personalidad, con su carácter, sus maldades, y sus sentimientos. Eso es increíble.Por ejemplo, en la primera versión, el protagonista era más “plano”. Después me pareció adecuado ir metiendo algunas reflexiones para ir marcando un poco la personalidad que yo quería, y darle un carácter que en las primeras versiones no tenía. Otras veces le quitaba cosas que eran muy “mías” y se las iba poniendo a otros personajes. Eso fue muy divertido. La gente que me conoce al leer la novela se imagina que Peter soy yo. Pero no es así. Tenemos una edad parecida (ahora, claro), pero somos muy distintos. Hay más de mí en otros personajes, pero es difícil pillarlo, para eso me tienen que conocer muy muy bien.  Hay pocas personas que lo descubrirían. Y de momento ninguna de esas personas me ha dicho nada.

Su primera novela, La Danza de los Malditos, refleja una historia atemporal con guiños a las novelas de género negro con el trasfondo de Goya y su arte, pero ¿encontraremos también situaciones actualesde nuestra generación?
Sí, totalmente. Es una novela de intriga, con una trama muy fuerte, pero he querido que los personajes sean reales, y muestren sentimientos reales, que afectan a la gente de mi generación. En algunas escenas, sobre todo al principio y durante el viaje, intento mostrar personajes con problemas reales, marcados por relaciones fallidas de amor o amistad, problemas laborales, y dudas existenciales relacionadas con la gente de mi generación, gente entre treinta y cuarenta años.

La Danza de los Malditos es una novela llena de misterio y amor, ¿le resultó difícil unir los enigmas que rodean el misterio de los cuadros de Goya con las historias de amor entre los personajes?
Bueno, resulta difícil, pero digamos que fue un reto. Lograr crear una novela de aventuras pero con cierto trasfondo, con personajes con los que nos podamos identificar. Gente como nosotros, con los mismos problemas, que por circunstancias de la vida se ven envueltos en una aventura acojonante.  A la gente le gusta la aventura, pero también las historias de amor.  A mí sin embargo me repelen las historias de amor convencionales, y a veces se tiende a idealizar demasiado este tema, llenando demasiados capítulos de tópicos relativos al amor que no son otra cosa que falsedades. Eso no lo soporto. Lo mismo que meter sexo con calzador. Creo que si hay una historia de amor, debe complementar a la trama, lo mismo que si hay sexo, debe complementar a la historia de amor, nada más. Y para mí las historias de amor se pueden explicar solo con una mirada, una frase, una acción, y desde luego que intento huir de todos los tópicos, porque cada historia, cada persona, vive y siente eso de una forma completamente distinta. También es una historia de amor la relación entre un padre y un hijo.  El amor tiene muchas caras.

Algo destacable en su novela son los diálogos ágiles y frescos entre los personajes,¿quería conseguir una lectura fácil y entretenida?
Los diálogos son los que le dan vida a las novelas. Si se abusa la trama pierde profundidad, pero si faltan, es muy difícil mantener el ritmo. A mi me gustan las conversaciones directas, y así he querido plasmarlo en la novela. No busco lectura fácil, sí entretenida, por supuesto. Porque yo leo mi novela y me entretengo. Me gusta, me hace reír, a veces hasta me emociona. Es curioso porque me la habré leído cincuenta veces, pero siguen emocionándome algunos pasajes. Lógicamente siempre quiero que tanto los diálogos como el resto de la trama sean entretenidos, y no demasiado enrevesados.  A mí me gusta el lenguaje directo, sencillo, sin demasiados arabescos. ¿Ves? Arabescos es una palabra que yo nunca utilizaría 😉 (si esta entrevista fuera en directo seguro que diría otra cosa)

¿Por qué ha creado personajes muy cinematográficos?
Por ninguna razón. Me han salido así. Es cierto que mucha gente me lo dice, que es una novela muy cinematográfica. Yo también lo creo. En realidad a veces si que visualizo algunas escenas como si se tratara de una película. Y también la forma de narrar (cuando narro en tiempo presente, en lugar de en pasado) le da cierta intensidad en algunos momentos. La novela la he escrito de forma lineal casi todo el tiempo. Pero a veces me imaginaba una escena, en un bar, o en el jardín de Angloná, por ejemplo, y me ponía con ella, describía los personajes, los objetos, el sol, las terrazas, y después metía a los protagonistas, y me salía una escena alucinante en la que no había pensado. Y ¡zas!, la metes en la trama, esa escena me refiero, y funciona de puta madre.  Claro que si lo haces mucho, después tienes que hacer una especie de “montaje”, que también resulta muy cinematográfico. A ver, igual la novela cae en las manos de Amenabaralgún día y la liamos (tengo un amigo que le conoce, así que nunca se sabe).

¿Usted no podría concebir una novela que el lector no pueda construir una imagen detallada de cada uno de los personajes y de los escenarios?
Sí, creo que es fundamental. Pero no solo yo, sino cualquier escritor. Los personajes lo son todo en una novela. Hay muchas novelas en las que no sucede nada demasiado importante, no hay acción trepidante, ni misterio, y sin embargo los personajes  son tan brutales, y están tan bien definidos, que por sí mismos te sostienen una novela. Como te dije en la anterior pregunta, a mí me gusta describir escenas, pero con retazos, sin entrar en mucho detalle que pueda desviarnos de la trama.

En la novela La Danza de los Malditosaparecen descritos los lugares más emblemáticos de la capital española, ¿podría ser una novela idónea para los amantes de Madrid y del arte? ¿Ha conocido la opinión de los lectores hacia la novela?
A la gente de Madrid le gusta porque hablo de barrios muy conocidos. Gente que no es de aquí, pero que vivió algún tiempo en esa zona, también le ha entusiasmado que hablara de sitios donde iban cuando eran jóvenes. Pero lo más increíble es que a veces me ha comentado gente que no ha estado en Madrid, que vendría solamente para conocer las calles, las tabernas que describo, o que vendrían a Madrid solo para conocer el parque del Capricho. Eso es genial. Respecto al arte, a pesar de que las pinturas Negras es un poco el leivmotiv de toda la novela, no he querido hacer un estudio demasiado detallado, pero sí hay un capítulo en el que se habla bastante de ellas, y más que entrar en detalles técnicos, lo que intenté fue mostrar al lector a dos personajes apasionados por Goya, y por esas pinturas.

He recibido muy buenas críticas en general. Es verdad que sobre todo al principio, la leyeron amigos, familiares y gente cercana. Pero como yo nunca pregunto, cuando me lo dicen supongo que son sinceros. Ahora intento además que pongan sus opiniones en las webs de libros más conocidas, Amazon y sobre todo la Casa del Libro. Allí habrá treinta o cuarenta opiniones, todas buenas. Lo mismo que a través de la página del Facebook (La Danza de los Malditos) o twitter(@Danzamalditos) también tengo muchas reseñas, y en blogs de literatura.

Traslada sus personajes por todo el centro de la ciudad como la Plaza Mayor, las Cavas, La Latina y Palacio hasta llegar a las afueras de Madrid, en la Alameda de Osuna.¿Ha visitado cada uno de estos lugares para mejorar la trama de la novela? ¿Es para usted algo fundamental?
Sí, claro. Pero creo que para trasmitir el alma de un barrio, creo que es necesario haber vivido allí. Porque las tabernas, iglesias, rincones, puedes conocerlos por libros, puedes verlos tu mismo si vas alguna vez, pero hay cosas que solo las ves si vives allí. Yo viví en la Cava Baja durante cuatro años, y después me pareció más sencillo plantar allí al protagonista, que vive en un ático de la Cava Alta, precisamente en una casa que yo veía desde mi casa cuando vivía allí y que siempre me gustó mucho. También conocía el parque del Capricho porque viví muchos años en la Alameda de Osuna , pero después fui varias veces a verlo bien, para recordar los monumentos, el bunker, lo mismo que Latina. Iba para comprobar algunas escenas, y hacía un montón de fotos que luego me servían para realizar descripciones un poco más fidedignas.

También es protagonista de la misma el Museo del Prado de Madrid, ¿qué piensa sobre la afirmación “En España solo visitan museos personas intelectuales o con nivel económico alto”? ¿De qué manera podría cambiar esta concepción?
No conocía esa afirmación. Puede que sí lo hagan más los turistas. El turista a veces sale a la ciudad a conocer cosas, y luego nosotros aquí llevamos toda la vida y no las conocemos. Pero yo conozco a mucha gente a la que le apasionan los museos. Mi madre, por ejemplo, está siempre pendiente de las exposiciones temporales del Prado, y alguna vez he ido con ella y mis hermanas. Los museos deben ser interesantes de por sí. No solo por los cuadros. Eso pasa con el Prado, incluso ahora más, con la remodelación de Moneo.

La Danza de los Malditos está publicada por Bohodón Ediciones. ¿Le costó encontrar una editorial que apostase por su novela?
Sí, bastante. Lo mandaría a quince o veinte editoriales o concursos. Al principio no sabes cómo funciona esto, así que piensas solo en las editoriales grandes. Pero es muy complicado, por no decir imposible. Casi todas solo admiten manuscritos a través de los concursos o agentes literarios, y a estos premios se presentan cuatrocientas o quinientas novelas, así que es muy difícil ganarlo. Incluso yo tengo serias dudas sobre la legitimidad de la mayoría de los premios que se otorgan. Una amiga escritora me pasó una lista de editoriales pequeñas, y así conseguí contactar con Bohodón.

La primera edición de la novela se ha agotado recientemente. ¿Se esperaba este éxito?
Yo no esperaba nada, porque esto es un mundo completamente desconocido para mí. Lo único que sabía es que la novela era buena, mucho mejor que la mayoría de las que me leo, y yo leo bastante, y suelo ser muy crítico con todo lo que leo (incluido yo mismo). Si es buena, le tiene que gustar a la gente. Y así ha sido.

Suponemos que se está preparando una segunda edición. ¿Sabe para cuando estará disponible?
Espero que para después del verano. Tengo que hablar con los editores.

Lo normal en las segundas ediciones es que se corrija erratas o se hagan cambios en el diseño. ¿Tiene pensado alguna de estas variaciones?
En algunas tiradas, sobre todo al principio, ya cambié algunas cosas. Ahora tengo otras erratas y algunas cosillas que quiero cambiar. Pero es muy poco, apenas veinte o treinta cosas sin mucha importancia. 

Ya hemos dicho que La Danza de los Malditos es su primera novela publicada. ¿Tiene algún nuevo proyecto literario sobre el que nos pueda adelantar algo?
Bueno, ahora mismo estoy escribiendo dos novelas, y las tengo bastante avanzadas. Espero que la editorial confíe en ellas. No quiero adelantar mucho, solo que las dos son muy distintas entre sí, y que tampoco ninguna se parece a La Danza de los Malditos.

Por último, ¿podría recomendar un libro a los seguidores de De lectura Obligada?
Recomendaré un libro de una autora novel que conocí este año en la presentación de su novela. La novela se llama Comencemos por el final, y la autora Marta Ciudad. Está estupendamente escrita. He leído muchas otras este año, y algunas muy buenas, pero prefiero recomendar a la gente que está empezando, porque además esta novela lo merece.

Publicado el agosto 21, 2012 en Entrevistas, escritores, España, Inicio, Madrid. Añade a favoritos el enlace permanente. Deja un comentario.

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