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Exitosa presentación del poemario de Manuel Garcia

Las exploraciones surge de las reflexiones sobre lo oscuro y tenebroso que hay en todas las sociedades, todas las épocas

img_20161006_204457El Casino orcelitano congregó ayer a más de un centenar de personas para la presentación de Las exploraciones.

Entre los asistentes se encontraban alumnos de Manuel García, que quisieron ver a su profesor fuera de su ambiente habitual: las aulas.

Los encargados de conducir la presentación fueron los miembros de Auralaria. También estuvo en la mesa Roberto Ferrández, ilustrador del poemario.

La charla entre los cuatro sirvió para que el público conociera cómo surgieron los poemas. Los elementos que inspiran y muchas otras anécdotas relacionadas con la obra y la literatura en general. También de su relación con la pintura.

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Habitar en los márgenes: Fugitiva ciudad, del escritor y poeta Manuel Rico

Por Manuel García Pérez.

El poemario Fugitiva ciudad, de Manuel Rico, es un libro que abruma, pues, a través de todo lo urbano, traduce la eficacia conmovedora del recuerdo.2016060315490258096

Recuerdos. Una ciudad que permanece al asilo de una visión elegíaca del poeta. Sin idealismos. Manuel Rico es capaz de buscar la ensoñación, la conmovedora eficacia del recuerdo por medio de un lenguaje realista, con referentes concretos y tangibles. Este hecho no significa que lo existente no sea volátil. Lo es. La palabra de este poeta consigue que los detalles más descriptivos y reveladores sean el perfil de una apariencia que fusiona la ciudad, su ciudad, con un sentimentalismo duro y rotundo.

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El hundimiento, de Manuel Vilas: poesía para los benditos malditos que golpean

Sería fácil afirmar que la poesía de este libro es inclasificable, pero hay en El hundimiento mucha poesía de autores que he leído junto a una autenticidad que duele.

Por: Manuel García

En esta breve reseña (breve porque mis hijos reclaman ir al parque con el monopatín veloz) hay mucha sufijación en -ble.

Hace tiempo que deseaba leer El hundimiento, de Manuel Vilas, Premio de Poesía Generación del 27 y publicado por Visor. Escribí ya sobre su novela El regalo luminoso, del que hice una crónica en varios medios, y en la antología de En legítima defensa, de Bartleby editores, he coincidido con el autor.

El hundimiento es increíble porque tiene todo lo que Vilas resume de una vida, de todas esas vidas hermosas y malditas, pasión, la desidia, el golpe en las vísceras, la memoria y también las falsas y únicas verdades que existen: alcohol y poesía. Lee el resto de esta entrada

Reseña de ‘Pasaje de la noche’ de Miguel Veyrat, por Manuel García

Lo que conmueve en Miguel Veyrat es la certeza de que todo es incierto, aunque todo ha de regresar a la misma corriente, a las mismas aguas purgativas

Maquetación 1Por: Manuel García
No es fácil este ejercicio de análisis que, como algunas veces he reseñado, cuando nos adentramos en la obra de Miguel Veyrat, se queda en la mera superficie. No es fácil este ejercicio que el poeta sevillano me impone, después de que mi vida de limitado creador se cruzase en algún momento con la suya, y me detuviera a leerlo con una devota inclinación a escrutarlo dentro de mis posibilidades.

Pasaje de la noche, editado por Barataria, retorna a ese poeta que utiliza las alegorías para cerciorarse de que el texto literario no deja de ser un texto entregado por los dioses, cifrado en la lentitud aparente de un universo que nos sobrecoge y que no deja de expandirse.

Lo que consigue Veyrat en sus poemarios es que el simbolismo sea ese medio de expresión que desafía cualquier certeza sobre nuestro mundo, un profético desenmascaramiento de lo que se oculta tras lo consciente y lo voluntarioso. Pasaje de la noche no renuncia a ese Miguel Veyrat sobre el que tantas veces me he pronunciado, pero aparecen nuevos rasgos formales y temáticos en este poemario que lo diferencian significativamente de anteriores trabajos como Poniente.

En primer lugar, Veyrat no se resiste a la muerte, a la que contempla como liberación espiritual, del ser, de la esencia material que apresa esa conciencia creadora que continuamente vivifica al hombre contemplativo. El mundo que lo inspira, el mundo que subyace bajo el texto poético, no debe ser, sin embargo, el mundo contemplado, sino el mundo redimido, aquel que la palabra transforma por necesidad para evadirse de su breve consistencia, de sus previsibles razonamientos, de su limitada horma. Lee el resto de esta entrada

Manuel García nos habla del Club de lectura del IES Tháder

club de lectura de Quer

Fuente: Blog CEIP Villa de Quer

Desde hace tres años, el Departamento de Lengua Castellana y Literatura del IES. Tháder organiza un Club de Lectura con el fin de fomentar la lectura y la convivencia entre profesores y padres dentro del centro.

Al igual que en otros institutos de nuestro país, estas propuestas culturales incentivan la lectura en muchos adultos que encuentran dificultades para disponer de un tiempo dedicado a la lectura por razones laborales en la mayor parte de los casos.

Al club del IES. Tháder acuden no solamente padres o madres de los alumnos matriculados, sino también diversos ciudadanos con intereses artísticos y culturales, pues, en estas reuniones mensuales, se debaten temas sociales sobre algunos textos literarios. Lee el resto de esta entrada

‘El luminoso regalo’, de Manuel Vilas, un adiós al inmovilismo de la narrativa española

Por: Manuel García

Manuel Vilas/ Mundiario

Manuel Vilas/ Mundiario

Su prosa es rabiosa y frenética. Con un whisky malo en mano, me ha recordado al mejor Miller, a sus obras más compulsivas como Trópico de Cáncer. Manuel Vilas ha dado un golpe en la mesa con esta novela, aunque la lectura de El luminoso regalo (Alfaguara) no es la lectura de una novela, sino más bien la lectura de una propuesta de novela que busca -en la composición de su estructura- una ruptura total con las convenciones de un género saturado actualmente de discursos infantilistas.

A la novela española de estos últimos años, le ha podido el mercado y el turismo. Como a todo. Y Vilas recupera un lirismo dionisiaco y destructor para una prosa que sobrevive en la perversión del sexo como hacen sus personajes: “Porque el Mal es un en sí, una forma de gravitación, una forma de reconocimiento del ser, de que estamos vivos, una forma de perduración, una grabación en la piedra, en la materia. Una inscripción duradera. La conciencia sobre la materia, eso es” (pág. 28).

El sentido iconoclasta del relato no es innovador, pero lo es en estos tiempos de “buenismo” en las editoriales. Es cierto que el escritor, aunque recurre a espacios comunes de la literatura de Bataille o de Réage, logra un efecto hipnótico con el manejo escrupuloso de una prosa que parece la de un autómata, pero que no lo es sinceramente: “Ellas. Ellas, las mujeres. Todas, absolutamente todas, vivas y muertas y las aún por nacer. Amor a todas ellas. Amor grande. El más grande amor del mundo. Amas a mujeres que aún no han nacido y amas a mujeres que llevan siglos bajo tierra. Es tu don. Dios lo quiso así” (pág. 158).

La relación de adictivo sadomasoquismo que mantienen el escritor Víctor Dilan y la Bruja arrastra a otra serie de secundarios y a toda una genealogía familiar que, al final de la novela, son traducidos en unos corruptibles y brillantes monólogos, donde hijos y nietos reprochan a Dilan la marca de su estirpe, ese magnetismo que sumerge a los personajes en aguas cenagosas, en las turbias corrientes de un sexo caníbal: “Soy tu hija. No sé si te quiero, papá (…) Leo tus enamoramientos de todas esas mujeres. Tenías que escribirlos. Yo lo entiendo. Me he detenido en las descripciones, en los coitos” (pág. 327).

portada-el-luminoso-regalo_medNuestra vida se mueve dentro de unas convenciones que refrenan el instintivo apego a la vida real que los personajes de Vilas sí experimentan.  El tipo auténtico es aquel que sobrevive a través de lo orgiástico como percepción de las cosas y como acción de los cuerpos. La mujer fatal merece todos los respetos. En la novela, hay ese exceso descriptivo del impulso y de la muerte, y un sexo feroz, de descomunales miembros. Y ese fabliaux, que es El luminoso regalo, no oculta la denuncia explícita: tenemos el deber de encarnar el Mal y de santificarlo para escapar de la aburridas razones para todo.

Lo mejor de este trabajo son la propuesta, esa prosa rauda, tan provechosa en matices sensoriales, y las microhistorias secundarias que se acumulan en tono a la maldita relación entre el escritor y la Bruja de Ester. La prosa de Vilas, recurrente en repeticiones, paralelismos e hipérboles, destaca por encima de la secuenciación o de la descripción psicológica de cada personaje. El luminoso regalo no deja de ser la soledad de los vivos, la concreción de una utopía donde el sexo no salva a nadie, pero alivia la monótona vida de cada mamífero pensante que persisten en la insatisfacción, como esos novelistas que escriben incesantemente sobre viajes, recetas de cocina y señoras de telenovela.

Luz de los escombros, de Manuel García

ImageEl escritor oriolano Manuel García publicó recientemente Luz de los escombros. Se trata de un poemario, que pronto agotó la primera edición, editado por Germanía Ediciones. El poemario, que está ilustrado por Roberto Ferrández, se compone de 33 poemas, algunos de ellos a 2 voces: la del poeta y otra del más allá. El prólogo introductorio lo ha escrito José Luis Zerón Huguet. Como curiosidad se puede comentar que los poemas vienen numerados ya que no tienen título. 

En esta breve reseña no vais a encontrar un análisis formal de sus versos, no tengo formación para ello. Voy a hablar de lo que yo he extraído de ellos.

Al haber leído todas las obras publicadas por el autor, creo que he encontrado sus obsesiones. Tanto sus novelas como sus poemas tienes elementos comunes. Tenemos la presencia fantasmagórica de quienes se van, por lo general de forma trágica. Su pasión por crear ambientes y paisajes angustiosos. Lugares donde siempre nos espera algún pájarraco y los malos augurios que nos anuncia, etc.

En los poemas también se adivinan reminiscencias místicas (las parábolas) que no recuerdo haber visto en sus novelas.

Aunque en todas las entrevistas que concede afirma que la escritura -para él- “es un ejercicio de autodestrucció”, Manuel García es un autor prolífico. Hasta el momento ha publicado 4 obras propias y las guías didácticas que acompañan la reedición de clásicos como La metamorfosis (Kafka).

Manuel García presenta con éxito su primer poemario

La primera edición de Luz en los escombros, su primer poemario, está apunto de agotarse

Un momento de la presentación// Mariano Pedrera

Un momento de la presentación// Mariano Pedrera

El escritor oriolano Manuel García presentó el jueves su primer poemario: Luz en los escombros. El acto celebrado en el Aula CAM de Orihuela fue todo un éxito de público. El poeta J.L. Zerón ejerció de maestro de ceremonias y Auralaria prepararon un montaje audiovisual que explicaba las obsesiones poéticas del autor oriolano.

Una prueba del éxito de la presentación es que la primera edición de la obra, editada por Germania Ed e ilustrada por Roberto Ferrández, está casi agotada. Falta una docena de ejemplares.

Manuel García
Profesor de Lengua Castellana, compagina la docencia con una frenética carrera literaria. Hasta la fecha ha publicado dos novelas juveniles en castellano, La memoria del cuervo y Rostros de tiza, y una novelita infantil en valenciano: Terra d’esperits.

Vuelve a escuchar la entrevista que le hicimos cuando presentó La memoria del cuervo.

Olivia Ardey y Manuel García, dos escritores en el primer programa veraniego

Ya ha llegado la época estival, pero De lectura Obligada sigue en Radiojove Elx pese al calor.  En el primer programa de junio hemos entrevistado a la escritora de novela romántica Olivia Ardey y al escritor de narrativa juvenil Manuel García, que ya estuvo en la primera temporada.

Aquí está el audio del programa, como siempre esperamos vuestros comentarios con cualquier recomendación, petición…
http://www.ivoox.com/de-lectura-obligada-06-06-2012-entrevista-olivia-ardey-y_md_1271067_1.mp3″ Ir a descargar

Alex Vollmer: “Ando inmersa en una novela sobre la depresión”

La esquizofrenia es solo uno de los síntomas de la realidad del protagonista de la novela “Esperando a Marlene

Por: Alberto Berenguer         Twitter e Instagram: @tukoberenguer

lantia_cover_5b851b9616b81_360Comenzando con su novela Esperando a Marlene, ¿por qué la cataloga como ficción psicológica?
«Esperando a Marlene» prioriza el interior y los pensamientos del personaje protagonista —Estefan—, haciendo que nosotros mismos pasemos a estar dentro de su mente. Iremos descubriendo su realidad personaje al mismo tiempo que él lo va haciendo, de modo que en ningún momento tendremos ninguna información que él no tenga. Veremos de lleno las motivaciones y la realidad que lo envuelven, pudiendo de esta manera analizar por completo sus acciones.

¿Considera la esquizofrenia la protagonista real de su historia?
La esquizofrenia es solo uno de los síntomas de la realidad de Estefan. Es cierto que en algunos momentos cobra un protagonismo fundamental, es más un condicionante que un personaje. Si Estefan no estuviera enfermo, su realidad sería por completo diferente, con lo cual la historia de «Esperando a Marlene» habría sido opuesta —o casi— a la actual.

¿Por qué se decantó por esta enfermedad mental?
No fue una elección. En ningún momento me planteé qué tipo de enfermedad debía tener. Al plantear el personaje y sus circunstancias personales, la enfermedad que surgía de toda sus vivencias era la esquizofrenia. Además de esquizofrenia, debo añadir que Estefan tiene varios traumas infantiles que han marcado su comportamiento a lo largo de su vida. Son estos traumas los que lo han llevado a cometer aquel acto que hizo aparecer el brote esquizofrénico. No por la esquizofrenia causó su desgracia, sino que su desgracia causó su esquizofrenia.

¿Cree que la sociedad actual continúa enrocada en la estigmatización de la enfermedad?
Por desgracia, no es la única enfermedad que se encuentra estigmatizada. Como enfermedad es tratable, de modo que no habría que señalarla tanto. Me temo que el gran problema es el desconocimiento general. No solo sobre las enfermedades mentales. El desconocimiento y la consabida frase «si quiere puede» complican mucho la situación de la gente que padece enfermedades psicológicas. Cuando alguien sufre ansiedad o depresión es típico oír «parece que te gusta estar triste», «estás así porque quieres» y cosas similares. Esto ocurre también con la esquizofrenia: existe un nivel de empatía muy bajo con el enfermo. Independientemente de la historia personal de cada uno, la esquizofrenia tortura al enfermo haciendo que no pueda confiar ni siquiera en sí mismo.

Cuando se planteó escribir Esperando a Marlene, ¿se marcó algún objetivo de carácter social?
Mi principal objetivo con todo lo que escribo es intentar mover algo en la gente. Me gustaría que aquellos que lean mis obras puedan sacar algo de provecho de ellas y se replanteen diferentes situaciones. Esperando a Marlene nos muestra una situación de maltrato y violencia desde el punto de vista del maltratador, buscando que el lector conecte con la situación y pueda analizar todo lo ocurrido desde un punto de vista diferente. Este punto de vista hace que sintamos una amalgama de sentimientos contradictorios entre los cuales encontramos asco, ira, pena y compasión —no diré que sentimiento corresponde a cada personaje ya que eso debe descubrirlo el lector—. Si la novela consigue hacer que al menos una persona se replantee las situaciones y se conscience con lo que ocurre en una relación enferma, consideraré que he triunfado. Lee el resto de esta entrada