Archivo de la categoría: libros de viaje

‘Ejes opuestos. Relato de un año en Irán’

Un libro de viajes personal, resultado de un año sobre el terreno 

ejesopuestos.inddHoy quiero hablar de este libro de viajes escrito por Miguel Garaizar (San Sebastián, 1980). Un libro personal que nos descubre Irán, su cultura y sus gentes. Un libro que servirá a los lectores occidentales para conocer un país estigmatizado por los medios de comunicación.

Sinopsis del libro:

El relato, escrito en modo autobiografía, adentra al lector en la cultura y la historia de Persia mediante viajes y anécdotas que se suceden durante el año que su autor vive en Teherán. Lee el resto de esta entrada

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‘Los mejores destinos arqueológicos en España’, una obra viajera de Pepo Paz

españaLa editorial Anaya publica Los mejores destinos arqueológicos en España, una revisión de los espacios míticos de nuestra Península. La belleza del paisaje se fusiona con la historia de un pasado legendario en el que la indagación del fotógrafo y el historiador se convierten en una revelación chamánica. Redactor y editor de este volumen, Pepo Paz, conjuga su visión historiográfica con una sensibilidad emotiva que acerca el espacio a una nueva vertiente de significados: antropológicos y poéticos, sobre todo.

El volumen recoge lugares enigmáticos y sagrados que abarcan desde el Paleolítico inferior hasta la Caída del Califato de Córdoba: más de cuarenta destinos que comprenden desde yacimientos arqueológicos hasta arte visigodo, mozárabe y prerrománico asturiano. Emocionan especialmente esa basílica natural que es la confluencia mítico-artística de las cuevas de Altamira, los dólmenes de la Rioja Alavesa y el capítulo dedicado a La Mancha en la Edad del Bronce, la fortaleza de la Motilla del Azuer. Lee el resto de esta entrada

‘Heridas del Viento’ es un vibrante retrato del pueblo armenio

Virginia Mendoza ha conseguido alcanzar las primeras posiciones de Amazon con su opera prima

Virginia Mendoza tras la entrevista en InformaciónTV

Virginia Mendoza tras la entrevista en InformaciónTV

Para conocer toda la historia, ¿cómo surgió su primer viaje a Armenia?
Fui con el Voluntariado Europeo. Fue una odisea: las organizaciones de envío de las ciudades más próximas se negaban a colaborar por no estar empadronada (donde vivía no había ninguna). Cuando por fin una organización de Málaga accedió a hacerme el favor, la de acogida había dejado pasar la convocatoria. En la siguiente, la agencia nacional  no aceptaba proyectos en inglés, así que tuve que traducir las treinta páginas del proyecto, que a punto estuvo de ser rechazado porque la organización que me enviaba no era de la comunidad en la que vivía.

La primera vez no me dejaban salir de España. Pasé por todos los mostradores de la compañía aérea porque insistían en que necesitaba billete de vuelta y visado, pero en  realidad ya no era necesario. Así que me marearon, supliqué y, finalmente, a punto de cerrar el acceso, una chica consideró que no tenía por qué dudar de mi versión, dijese lo que dijese su programa informático. En el avión me ofrecieron varias casas en las que dormir, llenaron mi mochila de chocolatinas y, cuando llegué, de madrugada, mi coordinador no estaba. No me dejaban sacar la maleta del aeropuerto porque en Barajas remataron la jugada: llegué llamándome Mr. Petrosyan. Apareció un señor alto con bigote, un poco desconcertado, al que pregunté si por casualidad era la señorita Mendoza. Intercambiamos maletas y por fin pude salir. Aquello ya prometía.

¿Conocía la historia del país cuando decidió viajar hasta allí?
Lo único que sabía de Armenia antes de que se me metiese entre ceja y ceja lo había leído en El imperio, de Kapuscinski. También había visto un documental en el que Ara Malikian regresa a la aldea de sus abuelos. Pero ya está. Un día, Ander Izagirre usó la palabra mágica: ‘Armenia’. Me dijo que tenía toda la pinta de ser un lugar que me encantaría. Empecé a buscar información sobre el país y a comprar libros sobre Armenia. Los últimos meses antes de irme no leía otra cosa. Pero, hasta entonces, no puedo decir que tuviese la menor idea.

Entre las muchas ideas con las que se iba al viaje, ¿incluía desde el primer momento volver con un libro?
Sí. No sabía cómo lo haría, pero quería volver con un libro. El problema es que, una vez estaba en Armenia, me entusiasmó tantísimo el lugar, devolvió tantas cosas a mi vida, que mi idea de volver con un libro dio lugar a la de volver con tres (risas). Lee el resto de esta entrada