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David Garriga: “Mucha gente sigue confundiendo islam con terrorismo”

El Presidente de la Comunidad de Inteligencia y Seguridad Global habla sobre su libro Yihad: ¿qué es?, la nueva revista “Al-Ghuraba” con una contra-narrativa de DAESH y AL-QAEDA, el terrorismo y la necesidad de invertir en la formación y pedagogía entre los jóvenes

Por: Alberto Berenguer       Twitter: @tukoberenguer

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David Garriga, criminólogo y analista en terrorismo de etiología jihadista

Es autor del libro Yihad: ¿qué es?, una guía para lectores inquietos por una de las mayores amenazas del siglo XXI: el terrorismo. El término ‘Yihad mayor’ aparece muchas veces en El Corán con el significado de esfuerzo individual o colectivo para ser cada día mejor persona y mejor musulmán. ¿Cree que el concepto de ‘Yihad’ ha sido manipulado por los terroristas y en consecuencia por los medios de comunicación?
La palabra yihad apareció aquí en occidente no hace mucho tiempo y relacionada con el terrorismo islámico. Varias han sido las definiciones, interpretaciones y descripciones del concepto pero quizás dos han sido las más extendidas. Por un lado el concepto erróneo de “guerra santa” y por otro lado, una más adecuada pero que los terroristas omiten, que es el de yihad como “esfuerzo”.

Estos terroristas no solo manipulan el concepto de yihad a su conveniencia sino que otros como sharía, umma o califato por ejemplo, también son usados a su propio interés y conveniencia.

¿Entiende que muchas personas, especialmente musulmanes, puedan sentirse ofendidos con la utilización del término ‘yihadismo’?
Completamente. Nadie y menos un grupo terrorista puede secuestrar palabras y hacérselas suyas y menos toda una religión. Vincular terrorismo a yihad, entre otros muchos conceptos, es una maniobra muy inteligente que les ha facilitado que mucha gente todavía a día de hoy confunda terrorismo con islam.

Y ya que hablamos de ofensas, hubo una queja prolongada por la publicación en el diccionario de la RAE en su 23ª edición donde fijaba la palabra ‘Yihad’ como «Guerra Santa de los musulmanes» y en género femenino. ¿Cree que esta definición, para muchos errónea, ha influido negativamente en la sociedad española?
Negativamente no sé, pero seguro que no ha ayudado. El concepto guerra santa no es un concepto que se encuentre ni en el Corán ni en la Sunna y es desconocida en los tratados de jurisprudencia islámica, más bien es una expresión propia de la traducción católica y tiene su origen en las cruzadas.

En cuanto al género entiendo que si la mayoría de veces en las que se usa es “esfuerzo” y este es masculino, a la hora de hablar de yihad tendría que ser masculino, “el yihad”. Lee el resto de esta entrada

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Lucía Asué Mbomío Rubio: “El racismo no es sólo una cuestión de la población minorizada, es un problema de la sociedad en su conjunto”

Las que se atrevieron, un ‘librín’ que da voz a seis mujeres apostando por el declive de estereotipos y fomentando la igualdad racial, así como la multiculturalidad

Por: Alberto Berenguer      Twitter: @tukoberenguer

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La escritora, periodista y reportera Lucía Asué Mbomío. Foto de Sara Martín López. 

La novela corta Las que se atrevieron ofrece seis relatos de mujeres blancas casadas con guineoecuatorianos en España. ¿Por qué surgió la necesidad de plasmar en papel los testimonios y vivencias de estas seis mujeres?
Era una parte de las muchas historias de España que no se había contado. Ahora se habla bastante en los medios de inmigración, de multiculturalidad, etc… y lo hacemos como si fuera algo nuevo cuando no lo es. Guinea Ecuatorial fue territorio español, entre 1778 y 1968, llegó a ser incluso provincia, sin embargo, no sabemos casi nada de ahí. La conexión, más allá de la lengua, es muy fuerte pero, desde la independencia, totalmente asimétrica. Incluso en los hogares más humildes de Guinea, ven TVE, saben qué tiempo hará al día siguiente en La Rioja y, hasta en los colegios más distantes, les cuentan quién fue Garcilaso de la Vega. En España, en cambio, es como si se hubiera producido una amnesia nacional, en clase nos explican que las últimas colonias fueron Cuba, Puerto Rico y Filipinas, rara vez nos hablan de El Aaiún o Malabo, por poner un ejemplo. Olvidan, de este modo, que los hijos de estas tierras llevan siglos entre allá y acá y que, en este tiempo, han vivido, se han “arrejuntado” o han parido. Dejar fuera este episodio de la historia significa invisibilizarles a ellos y, por extensión, también a nosotros, sus hijos o a sus cónyuges. Recogiendo todo eso y con la constancia de que ya había escritores guineoecuatorianos que habían narrado desde su punto de vista, decidí sumar otro: el de sus esposas españolas.

¿Qué fue lo que más le atrajo de esas confidencias?
Que las protagonistas no las contaban como algo excepcional, sólo como sus historias de amor. Sin embargo, fueron mucho más, porque su determinación a la hora de continuar con sus relaciones, implicó que fueran desmontando estructuras que no todo el mundo osaba desmontar: les dio igual el qué dirán; desobedecieron a los varones de sus familias; cohabitaron antes del matrimonio; tuvieron hijos o hijas antes de casarse o/y se juntaron con hombres que ya habían formado una familia. Recordemos que en el momento en el que está ambientado el libro, los años 60 y los 70, todavía no existía siquiera la ley del divorcio y el Franquismo seguía vigente. Lee el resto de esta entrada