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‘Mañana es el día siguiente’

El escritor Mario Marín vuelve a la actualidad con esta novela “cruel que nos deja una sonrisa”.

Sinopsis
mañanaaEsta novela es una crónica del mal en estado puro. El mal como rutina. Un hombre joven y ocioso, que practica el running por vicio y que atiende el huerto de un amigo, se empecina en una discusión con un vecino y transforma su vida, como quien cría palomas o colecciona sellos, en la de un sádico cruel. Pero es una historia tan inmoral que su malvado desenlace provoca una sonrisa en el lector horrorizado. Y sonreír al mal no debe ser muy encomiable, aunque Stieg Larsson o Quentin Tarantino tengan tantos millones de seguidores. Con una prosa que va matando moscas de manera certera, Mario Marín recrea un paraje que nos trae aires del Santuario de Steinbeck o del Tiempo de silencio de Martín Santos. Con esta obra se confirma que el asombro que su anterior novela, El color de las pulgas, causó a los editores, no fue casualidad.

Una lectura diferente para el verano que tenemos por delante.

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Mario Marín: “Es necesario ir al arte sin prejuicios”

El color de las pulgas parte de la elección individual del modo de vida

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Por: Alberto Berenguer       Twitter: @tukoberenguer

El Invencionismo ya es la nueva actitud

Nos gustaría hacer un flashback para comenzar la entrevista. ¿Desde cuándo comenzó a interesarse por la lectura y la escritura?
Por la lectura desde siempre, con intervalos de desierto completo en la adolescencia. Ahora quizás sea cuando menos leo. A la escritura llego cuando veo que unos textos que tenían otra labor, funcionaban por sí solos. Mi formación es artística, de Bellas Artes, y actualmente sigo trabajando con varias galerías en proyectos y series. Hubo un momento en que una instalación escultórica necesitaba unos microrrelatos. Iban estampados sobre planchas de zinc. Después entendí que determinados proyectos podían desarrollarse en un formato distinto al artístico. Que cada historia pedía su soporte concreto. Los proyectos empezaron a irse solos cada uno a su lado. Historias para ser contadas con cuadros, esculturas, fotografías o vídeo, e historias destinadas al papel

¿Recuerda cuál fue el primer libro que leyó o que le marcó en su infancia?
No recuerdo el primero. Sí el que leí varias veces; Las aventuras de Tom Sawyer. Era una edición muy cuidada, con ilustraciones fabulosas.

Regresando al momento actual. ¿Cuál fue el detonante por el que decidió que El color de las pulgas sería la historia idónea para comenzar su faceta literaria?
Anteriormente había tenido ya muchas otras incursiones; con relatos, microrrelatos, poemarios y novela corta. Toda esa obra terminó editada en antologías o ediciones resultantes de premios. Con Editorial Cacúa edito Mis lástimas preferidas, un libro híbrido, con una mezcla de géneros intencionada. Pero es cuando tengo delante la historia El color de las pulgas, cuando entiendo que necesita un espacio propio. Trabajo la historia como novela en poco tiempo, pues el detonante es un proyecto pictórico que ya estaba en el estudio; Serie Invencionista. Y la novela se beneficia de toda la fase de documentación que había usado para la serie pictórica. Los dos proyectos parten de la necesidad de trabajar un concepto; la elección individual del modo de vida.

¿Qué ha significado para usted la publicación de esta novela?
La posibilidad de ver desarrollado un proyecto en toda su dimensión. Hojas suficientes para contar lo que pretendía, armazón necesario y distribución y promoción adecuadas para que el espectador la disfrute. Lee el resto de esta entrada