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Ángela P.: “Creo que el destino de las librerías pequeñas es la especialización”

Conociendo un poco más el monográfico digital de tendencias culturales : El Bigote Obsceno

Por: Alberto Berenguer     Twitter: @tukoberenguer

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Logotipo del monográfico digital

Comenzamos hablando sobre ‘El Bigote Obsceno’, un monográfico digital de tendencias culturales. Como redactora, ¿qué ofrece su plataforma cultural?
Queremos ofrecer una perspectiva cultural dinámica que no se centre solo en un aspecto del arte. Un artista invitado participa cada mes realizando la portada temática y los redactores le ponemos las palabras, cada uno en su propio ámbito, pero siempre girando sobre el mismo eje.

¿Qué aporta ‘El Bigote Obsceno’ y en qué se diferencia del resto de páginas culturales?
Un tema único para cada mes, una fuente de inspiración conjunta para todos los que colaboramos. El estilo monográfico le da un toque de frescura. No hablamos de temas al azar por separado, elegimos por consenso y nos nutrimos los unos de los otros.

¿Cómo está siendo la respuesta de los lectores?
Menor de lo que nos gustaría, pero seguimos con ilusión y ganas.

A través de su cuenta de Twitter está llevando a cabo una encuesta sobre ​El cuento de la criada para conocer el impacto de esta obra en la mentalidad de sus lectores. ¿Por qué se fijó en esta obra?
Me fijé en ​El cuento de la criada porque es un verdadero golpe a la conciencia del lector. Nos enseña lo que puede llegar a ser el futuro si no dejamos de alimentar el miedo y el odio. Hice la encuesta porque me interesaba saber qué preferiría una mujer actual para su futuro yo, basándome en los terroríficos papeles que tienen los personajes del libro. Me resultó escalofriante el resultado​, la mayoría decidió tener dinero y comida, pero ver a sus maridos violar sistemáticamente a una mujer mientras sujetan sus muñecas para ellos. Lee el resto de esta entrada

Angela P.J. nos descubre la trastienda de la venta de libros 

Esta redactora de una web cultural aspira a ser dueña de su propia librería, al tiempo que busca un género que la defina como escritora

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Fuente: @ashadaxa

Durante un tiempo trabajó en una librería, el sueño de muchos amantes de los libros. ¿Cómo recuerda aquella época?
Al principio trabajé al mismo tiempo en una gran franquicia en la sección de libros infantiles y en una pequeña librería de barrio en el centro de Madrid. Con el tiempo pasé a estar solo en la librería madrileña porque me ampliaron el horario y era incompatible. Fueron dos experiencias completamente opuestas, pero enriquecedoras.

En la franquicia disfrutaba muchísimo hablando con los clientes y recomendando libros para todas las edades, ya que a veces tenía que ayudar en otras secciones. Descubrí grandes obras gracias a los propios clientes. La mejor forma de recomendar un buen libro es saber qué lecturas han llenado a la otra persona, había una cierta reciprocidad. Siempre llevaba en el bolsillo un papel y un bolígrafo para apuntarme obras interesantes que habían dejado huella a los clientes. ¿Lo malo del trabajo? La presión por hacer socios. Se basan en que un cliente que se ha hecho socio va a comprar más en la tienda, yo opino que un cliente que se va con una sonrisa vuelve seguro. Los empleados tienen un mínimo de socios obligatorio del que depende su continuidad en la empresa.

En la pequeña librería era diferente. Casi todo el tiempo estaba sola ocupándome de todo: clientes, proveedores, caja, catalogación, etc. El trato con el cliente también era distinto, pero porque simplemente los clientes eran diferentes. Al ser una librería de segunda mano las peticiones eran mucho más selectivas. Los autores pasaron a ser mucho menos conocidos y las obras más complicadas de conseguir. Me encantaba hacer lo posible para que el lector encontrase su libro aunque a veces tuviera que ir a comprarlo yo a otro lugar después de investigar. Por supuesto, también tenía su lado negativo. En este caso no tenía que hacer socios, pero sí tenía que considerar que era perfectamente válido poner precios desorbitados a libros que nos habían donado de manera gratuita. Fue una verdadera vergüenza ver ese negocio desde dentro.

Disfruté trabajando entre libros, descubrí que no todos los negocios son lo que parecen y decidí que con el tiempo sería la dueña y no la empleada. Espero llegar a cumplir ese sueño. Lo más importante es que aprendí muchísimo.

En un tiempo en el que muchas librerías están cerrando, ¿qué perfil nos puede hacer de las personas que siguen fieles a ellas?
Creo que las personas que permanecen fieles a las pequeñas librerías se han convertido en buscadores de tesoros. Muchos no van con un título o un nombre en la cabeza, solo se dejan llevar entre las estanterías hasta que algo llama su atención. Los que buscan y descubren por encima del ruido merecen su propia novela.

De todo lo que podemos encontrar en las librerías, ¿qué es lo que más se vende?
Depende de la librería. Hay personas que solo buscan autores premiados, hay niños que solo quieren algo que haya salido en la televisión o similar, otros solo se interesan por las novedades con renombre… Lee el resto de esta entrada