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Visita a la Vil·la Joana,última vivienda de Jacint Verdaguer

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Fuente: DLO

Viajar te permite conocer otros lugares y otras culturas. Y con ellas, otras literaturas Si viajáis hasta Barcelona, podéis aprovechar para hacer una escapada al Parque Natural de la Sierra de Collserola.

Allí, además de disfrutar de un paisaje espectacular, podréis visitar la Vil·la Joana.  Una antigua masía de la parroquia de Vallvidrera, que acogió al escritor catalán Jacint Verdaguer durante los 24 últimos días de su vida. El autor de poemas épicos como La Atlàntida moría de tuberculosis. Lee el resto de esta entrada

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La tumba de Machado recibe cientos de visitas y homenajes al año

machado iiiEl pequeño pueblo costero Collioure, al sur de Francia, fue el lugar elegido por el poeta Machado para pasar sus últimos días en el exilio.

Por eso allí descansan sus restos, junto a los de su madre, como reza la inscripción de la lápida. Y hasta allí llegan cada año personas de diferentes lugares a rendir sus particulares homenajes al poeta. Esto lo podemos saber leyendo las flores, cuadros, banderas y demás tributos que los visitantes dejan sobre la tumba.

En esta especie de altar podemos leer Málaga no te olvida, Homenaje de la Asociación de la Memoria histórica de muchas ciudades españolas. Y banderas de la II República española y la bandera francesa, lugar de acogida de miles de refugiados republicanos.

Os dejamos algunas de las fotos que hicimos durante nuestra visita al cementerio, donde también podréis ver el lugar donde descansan algunos héroes de la II Guerra Mundial.

+ Bernat, la televisiva librería de Mercedes Milá

@undiamasconvida
img_20161212_133640Siempre que viajo visito librerías y bibliotecas, como la de Platja d’Aro. Mi paso por Barcelona me llevó hasta la librería +Bernat, donde se graba el programa literario Convenzeme de Mercedes Milá.

Las tres personas que estuvimos allí salimos con la misma sensación: no es para tanto como nos la vende Mercedes Milá, aunque se entiende es una de las socias.

La oferta de libros es escasa. Además el comprador comparte el pequeño espacio con gente comiendo, porque también es una cafetería/restaurante, en el que se puede practicar varios idiomas.  Todo muy chic, pero incómodo para quienes, como yo, cuando vamos a una librería lo hacen para pasear y pasear por sus pasillos durante horas. Leer contraportadas, sumergirse en algún capítulo sentados en el suelo o apoyados en una estantería. Mirar títulos y portadas ¡hasta caer rendidos ante un libro que les grita: llévame! ¡Llévame! Lee el resto de esta entrada