Esther Aparicio: “El formato digital en España debe madurar, porque seguimos con esa idea romántica de que si no tocas un libro o no lo hueles, no es un libro”

Esther Aparicio nació en Madrid en 1960. Desde la capital cultiva la novela y el relato. Entre sus obras más importantes se encuentran La utilidad de los deseos publicada en 2005, y finalista del Premio Nacional de Novela Corta Francisco Ayala 2004. El libro de relatos Una nave de sexo y ficciones publicada en 2007, o la novela La orilla de las quimeras publicada en 2010. Recientemente varios de sus libros han sido editados en formato digital por la Editorial Amarante, en 2011. Antes de dedicarse por completo a la escritura, trabajó para diferentes multinacionales de telecomunicaciones, y además es traductora de inglés.

Comenzamos la entrevista preguntándole si, ¿recuerda cuando empezó a dedicarse en serio a la literatura?
He escrito desde muy joven. Yo creo que desde que tenemos ese gusanillo, lo tenemos muy jóvenes, y siempre tonteaba más bien con la escritura. Pero fue aproximadamente a los 40 años cuando empecé a tomarlo más en serio, cuando comencé a escribir La utilidad de los deseos, que fue mi primera novela.

Nos llama la atención que, pese a que ya ha publicado varios libros e incluso ganado premios, sigue formándose como escritora asistiendo a talleres y cursos, ¿qué le aportan estos talleres?
Siempre hay que estar aprendiendo. Uno por mucho que escriba, siempre tiene cosas nuevas que aprender, y siempre hay estilos nuevos que uno quiere investigar. Los talleres son interesantes porque te acercan mucho a la gente que tienen las mismas inquietudes que tu. Entonces ya no solo por el hecho de ir a aprender, porque no se aprende gran cosa, ya que en verdad se aprende a escribir escribiendo, sino por el hecho de acercarte a este mundillo literario. Pero si, yo creo que es más por el aspecto social. Los talleres son maravillosos y se los recomiendo a toda la gente que le guste escribir.

Entonces para ser escritor/a, ¿considera importante estar metido en el mundillo literario?
Bueno, por lo menos tener amigos que les gusten escribir y que respeten ese mundo. Creo que es genial. Aunque los escritores somos gente muy peculiar, porque parece que siempre están picados los unos con los otros, pero si se hacen grandes amigos y aprendes mucho de los unos con los otros.
Vamos a hablar ahora del proceso de creación de sus libros.

Normalmente hay un periodo de 2-3 años entre la publicación de un libro y otro, ¿qué porcentaje de ese tiempo es el que le lleva investigar o redactar la historia?
Yo soy una escritora que me muevo por impulsos. Incluso ahora estoy escribiendo una novela nueva, pero al mismo tiempo también estoy escribiendo cuentos. Entonces las dos novelas que he escrito han tenido un proceso totalmente diferente. La utilidad de los deseos fue una novela que nació en un viaje que hice, tomé unas notas, y al paso de 2-3 años después me senté a escribirla. Pienso que las cosas van madurando en la cabeza con el tiempo poco a poco, y cuando uno se pone a escribir es cuando sale. Sin embargo La orilla de las quimeras es una historia que tengo anotaciones desde que tenía 18 años, es decir que viene de antiguo. Y los cuentos, pues también siguen un proceso diferente. Los cuentos siguen un proceso más meticuloso, de tener una pequeña idea y hacerla crecer.


¿Cuanto invirtió en convencer a las editoriales?
El tema editorial es bastante complicado, porque uno no busca las editoriales. Realmente, si no es una editorial la que te busque a ti, hoy en día lo tienes bastante complicado. Puedes enviar manuscritos a muchas editoriales, pero ser bastante difícil que te lean simplemente.

Entonces por lo que entendemos, ¿ha optado usted por la autoedición?
Mi primera novela si que salió en autoedición, La utilidad de los deseos. Y luego, tuve la suerte que una editorial digital haya apostado por mí. Pero claro, primero tuvo que estar ahí la obra y hacer un poco de promoción por internet. Tener una página web también ayuda bastante.

En una ocasión mencionó que “una novela requiere una paciencia infinita”. ¿Dedica mucho tiempo de su día a escribir?
Todo el que puedo. Realmente, tengo la suerte de haber podido dejar de trabajar porque me lo he podido permitir, y salvando esos momentos que uno sale con sus amigos o con su familia, el resto del tiempo lo dedico a escribir. Entonces si se debe dedicar mucho tiempo. Todo el que uno pueda, siempre es bueno y beneficioso.

¿En dónde encuentra la inspiración para escribir?
En la vida. La vida te ofrece tantos momentos, que todo es una fuente de inspiración.

En su presentación hemos dicho que fue finalista del Premio Nacional de Novela Corta Francisco Ayala en 2004, ¿ha participado en más concursos literarios?
Sí, si. Yo digo que soy la eterna finalista, porque todos los cuentos que termino los presento a concurso por si acaso, ya que nunca se sabe donde está la suerte. Pero, yo siempre quedo finalista. Mi última novela La orilla de las quimeras solo la presenté a un concurso.


Muchos escritores nos han comentado que se presentan a los concursos literarios con poco entusiasmo porque “está todo el pescado vendido”, ¿nos podría comentar cuál ha sido su experiencia como participante en concursos?
Yo no digo que haya concursos que estén amañados, pero si que hay concursos que hay un poco de “amigueo”. Entre los escritores corre esa idea, y creo que es una idea acertada que los concursos que promueven las editoriales normalmente ya están dotados para los amiguetes. Entonces, intento siempre enviar mis obras a concursos de más bajo nivel. También pienso que hay un nivel de participación tan elevado y exagerado por suerte, ya que me parece maravilloso que todo el mundo escriba porque creo que es algo que llevamos dentro y que deberíamos sacar al exterior, que es muy difícil ganar un concurso. Por eso, siempre digo que soy la eterna finalista porque a veces quedo entre los cuatro últimos y eso es ya una maravilla.


Hablemos ahora de sus novelas. Hemos sabido que sus novelas están disponibles en ebook, ¿cree que el futuro de los escritores menos conocidos pasa por abrirse a las nuevas tecnologías?
Ahora mismo, en mi opinión hay dos tipos de literatura: la literatura más reflexiva o un poco menos comercial que es la que hago yo, y hay otro tipo de literatura más comercial y es la que todas las editoriales parece que están dispuestas a publicar. Entonces, yo creo que el mundo digital es una grandísima oportunidad que tenemos que aprovechar los escritores que no somos considerados comerciales. Sí, todo está cambiando, se está revolucionando un poco todo el mundo editorial, y hay que estar ahí para aprovecharlo.

¿Cómo están funcionando las novelas en ese formato electrónico?
La verdad que el formato digital en España todavía no ha entrado. Estamos ahí, pero la gente todavía debe habituarse a que la lectura digital es una lectura comodísima y que uno cuando lee una novela realmente la parte hermosa la pone su cerebro, no la pone un papel que uno toca con las manos. Pero de momento está funcionando muy mal el formato digital en España. Todavía estamos con esa idea romántica de que si no tocas un libro o no lo hueles, no es un libro. Es algo que irá madurando con el tiempo.


Y entrando en el formato  de sus libros, hay relatos, una novela y también novela corta ¿hay algún género que se le resista?
El ensayo.  Es algo que todavía no he tocado. A mi me gustan todos los géneros y sobre todo me gusta lo breve, porque lo bueno y lo breve dos veces bueno. A mi me llena más un buen relato o una novela corta, que un novelón de 500 páginas. Me cuesta mucho ponerme a leer ese tipo de novelas, con tan poco tiempo y ver que los autores se repiten mucho a lo largo de su novela. Si tuviese que elegir algún género, me quedaría con el cuento. Y bueno, tampoco escribo poesía. La poesía es algo que hay que respetar muchísimo, creo que es la cosa más compleja que existe a nivel de escritura, y yo por puro respeto no se si la tocaré en alguna ocasión.


La orilla de las quimeras es una novela fantástica, de aventuras, una novela épica, con magos, ambientada en la Tierra común. Mientras que la novela La utilidad de los deseos es un drama moderno, más terrenal, que cuenta el día a día de su protagonista, Marina, un personaje con el que se pueden identificar muchas mujeres. ¿A qué se debe ese cambio de registro?
La utilidad de los deseos es más mi estilo natural, narrar la vida actual y reflexiva. La orilla de las quimeras es una novela que tenía pendiente desde la infancia, porque me gusta mucho leer fantasía. Tenía anotaciones y desde que dejé de trabajar, sabía que ese era mi momento para pasarlo bien y comenzar a escribirla. Me divertí tanto, lo pasé tan bien. Es una novela que salió prácticamente sola, no requirió el esfuerzo que requiere otro tipo de literatura que pones más de ti en ello.


Marina, la protagonista de La utilidad de los deseos, es una mujer de cuarenta años que vive en Madrid, y tras romper con su novio Eduardo, nos cuenta su día a día. ¿Hay algo de usted, en Marina?
Mucho, muchísimo. No es autobiográfica, en absoluto porque muchos piensan que lo es y no, pero si hay mucho de ella en mí. Es una persona que vive el mundo de la multinacional que yo he vivido durante muchos años en multinacionales grandes, y todos esos pensamientos que ella tiene, sobre ser sólo un número en una multinacional, esos sentimientos de la vida acelerada que llevamos, todo eso se lo he prestado a la protagonista, por supuesto.

El amor y el deseo también son elementos clave en sus novelas, sobre todo en el libro de relatos Una nave de sexo, ¿es el amor su mayor inspiración a la hora de escribir?
Bueno, yo creo que el amor es una clave de la vida, y sin amor yo creo que no podríamos vivir. Pero no necesariamente el amor de pareja, engloba otras muchísimas cosas. El amor y el sexo, en ciertas edades, si uno no siente esas emociones está un poco incapacitado. El amor es un impulso vital y el sexo es otro muy importante.


Ya nos ha contado anteriormente que está trabajando en una nueva novela, ¿nos podría adelantar algo de ella?
No, no me gusta mucho hablar de lo que estoy escribiendo, pero si que está más en la línea de La utilidad de los deseos. Al mismo tiempo que escribo la novela, se me están colando muchos cuentos, porque por suerte tengo muchas ideas, y parece que la novela se va retrasando un poco. No tengo ninguna prisa.

En su blog afirma que “las historias corretean por su casa y pasa las tardes tratando de darles caza”, ¿alguna vez se ha enfrentado al síndrome de la hoja en blanco? ¿Se ha quedado alguna vez bloqueada a la hora de escribir?
Muchísimas veces. Sobre todo cuando dejo de escribir imagina quince días o una semana, luego cuesta mucho volver. Por eso cuando hablo con alguien que le gusta el tema de la escritura o le interesa saber el proceso creativo, yo siempre digo que lo único importante realmente es estar ahí todos los días.

Ahora que hemos conocido un poco sobre su faceta de escritora, queremos conocer su faceta como lectora, ¿qué tipo de libros le gusta leer?
Me gustan muchísimas cosas. Lo único que si exijo a la literatura es que esté bien escrita. A veces, uno compra un libro porque se lo recomiendan y a las pocas páginas lo abandono. Yo ahora mismo para que os hagáis una idea, estoy leyendo El hombre ilustrado de Ray Bradbury que me gusta muchísimo, y también varios cuentos de Juan José Millás. Cada vez me gusta más lo breve, no solo escribiendo sino también para leer.


¿Qué debe tener un libro para engancharle?
Hay diferentes cosas que debe tener. Puede tener una gran historia o puede tener un gran autor. Si tiene ambas cosas, ya es una maravilla. Un buen autor es capaz de engancharte sin escribir una historia sorprendente, y una historia si está bien escrita se sostiene por si misma.


Ha dicho que abandona los libros que no le gustan, ¿alguna vez ha retomado algún libro y ha cambiado su impresión?
Pocas veces, antes si que me encabezonaba cuando compraba un libro y lo acababa. Pero llega un punto que no tienes mucho tiempo y lees solamente lo que te apetece. Alguna vez he intentado volver a leerlo, pero siempre me he dado cuenta el motivo de abandonarlo y lo he vuelto a dejar.


Ya para finalizar la entrevista, ¿qué libro recomienda Esther Aparicio?
A parte de los clásicos como Gabriel García Márquez, Cien años de soledad siendo un libro que todo el mundo debería leer. Os recomendaría el que estoy leyendo ahora mismo que me parece maravilloso y el escritor me parece muy buen autor, El hombre ilustrado de Ray Bradbury.

Publicado el junio 11, 2012 en Entrevistas, escritores, España, Europa, Inicio, Madrid, Programas y etiquetado en , , , . Guarda el enlace permanente. 1 comentario.

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