Reseña: ‘La Profecía de Gaia’, de Isabel de Navasqües

Un libro poco convencional y comercial, pero cargado de grandes valores

Por: Alberto Berenguer             Twitter: @tukoberenguer

La Profecía de Gaia

Portada de la novela

Isabel de Navasqües crea una historia ficticia a partir de la realidad que acontece en nuestro planeta. Es de todos sabido que el planeta Tierra está sufriendo numerosos cambios por la acción humana: cambio climático, contaminación, deshielo de la Antártida… Bajo esta premisa, y sobre todo con el aspecto del aumento del nivel del mar como consecuencia del deshielo, muchos científicos vaticinan que incluso países como Japón desaparecerán bajo el agua o que los Juegos Olímpicos –celebrados por última vez en Río de Janeiro– no podrían llegar a celebrarse debido a que el agua sobrepasaría la zona terrestre.

Así pues, la autora madrileña ha creado un mundo imaginario en el que el planeta Tierra –llamado Terra en la novela– se convierte en el planeta Aqua al verse invadido por esta sustancia incolora. Es entonces cuando todos los seres vivos que habitan en el planeta –incluidos seres humanos– se ven obligados a adaptarse a esta nueva situación, siendo precisamente los humanos los que mayor dificultad tienen en adaptarse, negándose a que este suceso sea irreversible.

Como defensor acérrimo que soy de la Naturaleza, aplaudo la valentía de Isabel de Navasqües al escribir un libro de esta temática –tan poco convencional y comercial– pero cargada de grandes valores, pues La Profecía de Gaia supone una crítica al consumismo, a la falta de respeto del ser humano con el entorno y de las consecuencias que de ello se están derivando y que lamentablemente estamos viendo en los últimos tiempos –el aumento de los desastres naturales es un claro índice de ello–. Tanto es así que en la novela es la propia Terra quien se autogenera, quien intenta paliar los problemas que el ser humano le ocasiona purificándose a través del agua.

No sé si será por el tema o no, pero el caso es que la lectura de La Profecía de Gaia me resultó bastante atractiva e interesante desde el inicio, invitando al lector a continuar leyendo una historia más que original, novedosa y –porqué no decirlo– intrigante. Lee el resto de esta entrada

Entrevista a la escritora Norah Carter

No es una escritora con intención de hacer literatura, sino una mujer que relata experiencias personales a través de personajes tipo, propios de telenovela, cuyas historias encandilan. Sus trilogías de amor y algunas novelas de suspense arrasan en Amazon

  No busquéis en Norah Carter a una escritora intelectual, reflexiva o rompedora, sino a una escritora que tiene la habilidad de encontrar en el chascarrillo, en los guiones almodovarianos y en un erotismo, no exento de idealismo, su forma de relatar las costumbres, las vidas cotidianas, su impronta mediática y televisiva.

Por esa razón, Norah Carter contesta a nuestras preguntas tras ese éxito en las redes y en plataformas como Amazon.

Por: Manuel García
Utilizas el melodrama como base de tus novelas, pero me gustaría saber cuál ha sido la motivación de escribir y de esa manera en que lo haces.
Desde pequeña me gustó escribir, sobre todo me daba por hacer largas cartas de amor que le entregaba por las noches a mi pareja,  la que hoy es mi marido. Recuerdo que en la escuela escribía a mis compañeras de clase poesías referentes a lo que le estaba sucediendo en esos momentos en el ámbito sentimental, pero todo se quedaba ahí. Por entonces no se utilizaba mucho el género romántico con la libertad que hoy se puede utilizar. Siempre he sido una gran devoradora de libros y, cuando comencé a descubrir que empezaba a pegar fuerte la novela romántica desde un punto de vista más llano, más real, me di cuenta de que ahora podía sacar todo lo que había dentro de mí y ,por esa razón, decidí ponerme manos a la obra.
¿Por qué decidiste apostar por Amazon y no por publicar en editoriales?
Tenía en mente crear una trilogía romántica. Desde un principio contaba con el apoyo de dos editoriales que se ofrecieron para publicar mis novelas, pero, mientras las escribía, investigué que una de las plataformas más grandes del mundo era Amazon y que se podía hacer sin necesidad de ir ligado a una editorial, así que me busqué la forma de ir publicitando aquellas novelas que aún todavía no habían salido. Quise arriesgarme a hacerlo sola y luchar por mi trabajo sin dejarlo en manos de nadie ya que confiaba que, como yo, nadie iba a  pelear por el.
Una vez que vio la luz mi novela y se colocó entre las más vendidos de todos los géneros, me empezaron a llover muchas ofertas editoriales, pero realmente me di cuenta de que aquello me podía perjudicar a la hora de querer dedicarme a esta profesión. Si seguía en esa línea,  podría dedicarme a esto y conseguir una remuneración mensual que con editoriales no iba a lograr, ya que pagaban cada tres o seis meses, incluso un año tarde, y el porcentaje era mínimo, comparado con lo que podría cobrar a través de Amazon. De esta forma, si podría dejarlo todo para seguir escribiendo y vivir de esto.
¿Crees que el público lee menos que antes? ¿Por qué están cerrando librerías y editoriales desde tu punto de vista?
Creo que el público puede elegir más y mejor que antes. De hecho, hace años estaba mal mirado el género romántico. No se le daba la importancia que debía hasta que llegó la revolución de ese género y muchos editores se dieron cuenta de que podían conseguir muchas más ventas. Llegaba a muchos más lectores y sobre todo a las mujeres, que, desde mi punto de vista, son las que más leen.
Soy de las que me gusta más un libro en papel, pero reconozco que el mercado digital acabará con el formato de papel. Quiero subrayar que todas mis novelas se encuentran también disponibles físicamente, aunque donde he conseguido liderar miles de descargas mensualmente ha sido en digital, queriendo también poner como ejemplo que, si un libro en papel cuesta 15 € y la editorial te da un 10%, estás ganando un euro y medio. Si vendes el digital en 3 €, terminas ganando mucho más dinero por una descarga que por un libro vendido en papel.
Tus novelas románticas se inspiran en situaciones muy cotidianas, pero también hay viajes, infidelidad, sexo, ensoñación. ¿Dónde está el éxito de tantas descargas?
El éxito está en transmitirle al público de forma que cualquier persona sea capaz de entender la situación que se está narrando en esos momentos. Hay que contar historias que cualquier persona desearía que le pasasen. Deben meterse en el papel del personaje desde el minuto número uno. Mis lectores me informan de que se quedan enganchados a mis personajes e historias, haciéndole evadirse de los problemas que hoy en día están surgiendo a su alrededor.

  Debo subrayar también que me es más fácil transmitir todos esos viajes ya que he sido una persona muy aventurera y he recorrido medio mundo. Desde esas experiencias, tengo la ventaja de poder desarrollar cualquier lugar en el que he estado y contarlo de primera mano.

Abigaíl Ailey: “Mis historias se centran en el realismo sucio gay”

El escritor de temática LGTB anuncia un libro de poesía como su nuevo proyecto literario

Por: Alberto Berenguer       Twitter: @tukoberenguer

51acxvhgyll

Portada de ‘Maldito Corazón’, de Abigaíl Ailey

Comenzamos esta entrevista hablando sobre las posibilidades reales de publicar una novela de temática LGTB con una editorial tradicional especializada. ¿Son prácticamente nulas? ¿Es por ello que decidió probar con la autoedición?
Llegar a la autoedición, y en una plataforma como Amazon, no es un camino que se recorra en dos días, y menos un viaje directo en avión, es un proceso con muchas escalas al que se alcanza por decantación cuando uno ha dedicado prácticamente su vida a escribir, e intenta hacerlo con ganas, y sueña con ver impresas esas palabras que logró sacarse con sudor de las entrañas. Es inevitable, lo prístino, que trate de hacerlo en alguna editorial al uso, de esas que estamos habituados a escuchar y cuyo nombre resuena en nuestra mente como el Olimpo de las letras, pero no todo es como uno quiere, y para subir esas cumbres se debe ganar algún premio o tener un palmarés que lo haga visible para tan grandes industrias y agencias, el cual, evidentemente, no es mi caso; aunque no dejara de golpear esas puertas de un modo u otro.

Acto seguido pruebas con editoras modestas y serias, de menos potencial económico pero algún prestigio, o intentas ganar un concurso auspiciado por ellas u otras de las grandes. En ambos casos se trata de escalar montañas todavía algo escarpadas, y tu destino depende en buena medida de la suerte. En nuestro caso de la mucha suerte, pues no cultivamos un tema y/o estilo por los que sea “cómodo” apostar, y tratándose de un autor desconocido que tiene bajo el brazo su opera prima, casi nadie querría atreverse a cobrar ese cheque, aun, en blanco y acreedor de ciertas suspicacias morales.

En la tercera o cuarta opción, te decantas por acudir a las pocas casas “históricas” cuyo perfil se presenta centrado en la temática LGTB; y acudes a ellas con optimismo, aunque la mayoría en estos momentos hace un buen tiempo que no edita nada nuevo, e incluso han dejado de lanzar concursos y premios con los que hallarían nuevos autores y posibilitarían cierto impacto mediático con que ganar visibilidad para su producción y los autores.

Y sucede el silencio como respuesta, o en el mejor de los casos una frase cortés, de dos líneas, asegurando la lectura de tu novela y dejando claro que por el momento están enfrascados en demasiados proyectos inmediatos. Algo que te invita a buscar otros caminos o a saber que tendrás que seguir limando tus textos infinitamente y mandándolos al cajón, para llegar a ser un clásico póstumo que nunca nadie quiso o pudo leer en su momento.

Todo da igual, entonces. Has sobrevivido cómo pudiste, o como te dejaron hacerlo. Lograr un título de Graduado, huir de gente que te quería llevar al infierno, acompañar a señores respetables y de paso, poner copas en un bar de alterne, maquillarte y subirte a un escenario tratando de ser tú, reencontrarte con el amor y perderlo (una y otra vez), de muchas maneras; no, definitivamente no han hecho nada fácil tu vida.

Supongo que para nadie lo haya sido; pero como ahora todo da igual, entonces, llegas finalmente ala opción menospreciada, al último recurso de quien pretende que lo lean: la autopublicación; y antes de pagarle a alguien por no hacer nada que no puedas hacer tú, antes de lanzarte con esa novela que llevas escribiendo años, toda tu vida; eliges algunos relatos que has ido desgranando en los espacios muertos, estructuras con ellos una serie de historias que subirás poco a poco a la plataforma que resulte más rentable en la medida que los vayas puliendo, hasta reunir los suficientes para conformar tu propio libro en papel.

Y ver que pasa…

¿Cree como otros escritores que las editoriales de gran talla nacional deberían apostar por la literatura gay y no quedar relegada a escasas editoriales especializadas de temática LGTB?
Soy de la idea de que esos emporios debieran apostar por la literatura y no exclusivamente por el mercado. Tienen un reto muy próximo y es que cada día van siendo menos útiles a los dos públicos que los sostienen: escritores y lectores. Y su negocio de esquilmar a ambos se va resintiendo paso a paso.

En el caso de la temática LGTB supongo que sus propuestas están determinadas por la demanda, y producen de acuerdo a sus macro-estadísticas de los lectores potenciales y reales que pueda tener un libro (producto cultural) determinado. Las casas especializadas tienen el reto de ser visibles, plurales y constantes; algo que no llevan tan bien cuando la realidad es que no existetampoco, dentro del colectivo, un público habituado a consumir literatura, un lector formado y consistente.

Por otra parte, y como dato curioso, muchas de ellas han abandonado el estatus de la editorial convencional (que imprime y produce sus propios libros, en e-book y en papel) optando por utilizar diferentes plataformas, cosa bastante encomiable y que de algún modo define hacia donde podría encaminarse el futuro de la industria editorial.

De cualquier modo, el compromiso total con la literatura de temática LGTB y la formación, y fidelización de lectores, debemos entender a quién corresponde y por qué. Lee el resto de esta entrada

Angela P.J. nos descubre la trastienda de la venta de libros 

Esta redactora de una web cultural aspira a ser dueña de su propia librería, al tiempo que busca un género que la defina como escritora

post

Fuente: @ashadaxa

Durante un tiempo trabajó en una librería, el sueño de muchos amantes de los libros. ¿Cómo recuerda aquella época?
Al principio trabajé al mismo tiempo en una gran franquicia en la sección de libros infantiles y en una pequeña librería de barrio en el centro de Madrid. Con el tiempo pasé a estar solo en la librería madrileña porque me ampliaron el horario y era incompatible. Fueron dos experiencias completamente opuestas, pero enriquecedoras.

En la franquicia disfrutaba muchísimo hablando con los clientes y recomendando libros para todas las edades, ya que a veces tenía que ayudar en otras secciones. Descubrí grandes obras gracias a los propios clientes. La mejor forma de recomendar un buen libro es saber qué lecturas han llenado a la otra persona, había una cierta reciprocidad. Siempre llevaba en el bolsillo un papel y un bolígrafo para apuntarme obras interesantes que habían dejado huella a los clientes. ¿Lo malo del trabajo? La presión por hacer socios. Se basan en que un cliente que se ha hecho socio va a comprar más en la tienda, yo opino que un cliente que se va con una sonrisa vuelve seguro. Los empleados tienen un mínimo de socios obligatorio del que depende su continuidad en la empresa.

En la pequeña librería era diferente. Casi todo el tiempo estaba sola ocupándome de todo: clientes, proveedores, caja, catalogación, etc. El trato con el cliente también era distinto, pero porque simplemente los clientes eran diferentes. Al ser una librería de segunda mano las peticiones eran mucho más selectivas. Los autores pasaron a ser mucho menos conocidos y las obras más complicadas de conseguir. Me encantaba hacer lo posible para que el lector encontrase su libro aunque a veces tuviera que ir a comprarlo yo a otro lugar después de investigar. Por supuesto, también tenía su lado negativo. En este caso no tenía que hacer socios, pero sí tenía que considerar que era perfectamente válido poner precios desorbitados a libros que nos habían donado de manera gratuita. Fue una verdadera vergüenza ver ese negocio desde dentro.

Disfruté trabajando entre libros, descubrí que no todos los negocios son lo que parecen y decidí que con el tiempo sería la dueña y no la empleada. Espero llegar a cumplir ese sueño. Lo más importante es que aprendí muchísimo.

En un tiempo en el que muchas librerías están cerrando, ¿qué perfil nos puede hacer de las personas que siguen fieles a ellas?
Creo que las personas que permanecen fieles a las pequeñas librerías se han convertido en buscadores de tesoros. Muchos no van con un título o un nombre en la cabeza, solo se dejan llevar entre las estanterías hasta que algo llama su atención. Los que buscan y descubren por encima del ruido merecen su propia novela.

De todo lo que podemos encontrar en las librerías, ¿qué es lo que más se vende?
Depende de la librería. Hay personas que solo buscan autores premiados, hay niños que solo quieren algo que haya salido en la televisión o similar, otros solo se interesan por las novedades con renombre… Lee el resto de esta entrada

Juan Carlos Herranz: “Un autor que no se moje es como un café descafeinado”

Analizamos con el autor madrileño su larga trayectoria literaria quien anuncia su 2º volumen de la trilogía Renacer (III Premio Alfahar 2003) para el mes de octubre y su 4º libro inédito en inglés

Por: Alberto Berenguer       Twitter: @tukoberenguer

mr9

El autor madrileño Juan Carlos Herranz

Se define como autor de denuncia social. Para aquellos lectores que no conozcan a Juan Carlos Herranz, ¿en qué injusticias suele centrarse?
El respeto a la vida marca toda mi trayectoria literaria. Cada vez que me enfrento a un folio en blanco recuerdo valores como tolerancia, honestidad o altruismo y cualquier injusticia que atente contra ellos se transforma, ipso facto, en mi objetivo y el de mi pluma. Me preocupa de manera especial la pederastia, la violencia de género o la homofobia pero no me tiembla el pulso cuando señalo cualquier tipo de injusticia social. No soporto el sufrimiento gratuito. Las personas estamos preparadas para sufrir un desgaste físico o mental debido al trabajo o sobreesfuerzo pero no por la maldad de quienes considero meros despojos humanos.

¿Suelen los lectores ponerse en contacto con usted para denunciar socialmente casos actuales?
No concibo una trayectoria de tintes solidarios sin que exista comunicación fluida con los lectores que, por supuesto, no dejan de ser mi fuente de inspiración. Las personas que contactan conmigo saben que tienen mi apoyo. El humilde pero constante respaldo de un semejante inconformista y luchador.

¿Recuerda alguno con mayor frustración?
Recordar con frustración todas las situaciones de las que tengo conocimiento, no me resulta insólito. Me duele en el alma que existan víctimas de una sociedad consumista, egoísta e hipócrita cuyo poder es capaz de silenciar hasta medios de comunicación en todo el mundo. ¿Qué causa mayor frustración? ¿Un niño violado por un pederasta inmune de cumplir condena o una mujer árabe endemoniada por quienes se creen dueños del mundo? En cualquier caso, ese dolor que siento alimenta mis ganas de seguir batallando por un mundo más justo y solidario. Reconozco que lo hago sacando dientes pero es que ya no vale poner la mejilla. Dios nos pidió que fuésemos buenas personas no que caminásemos por el sendero de los necios. Lee el resto de esta entrada

El escritor ecuatoriano Jorge Vargas Chavarría engrandece la Literatura de su país con el libro de cuentos ‘Aquí empieza lo extraño’

Aquí empieza lo extraño, un libro de cuentos de gran calidad literaria y con buenas críticas que invita a descubrir que hay quienes hacen literatura fantástica en Guayaquil, Ecuador

Sigue al escritor en su Blog, Twitter y Facebook

Por: Alberto Berenguer      Twitter: @tukoberenguer

14339279_10210575168520715_1789531102_o

Jorge Vargas Chavarría, escritor ecuatoriano

En esta ocasión nos sorprende con su nuevo libro de cuentos Aquí empieza lo extraño. Un título directo, sugerente, comercial y del que se pueden sacar muchas conclusiones. ¿Piensa realmente que ahora sí ha llegado la hora de Jorge Vargas Chavarría? ¿Considera su nuevo libro el pistoletazo de salida para cosechar el éxito en su país y fuera de él?
Creo principalmente que con este libro he descubierto mi voz narrativa, el estilo dentro del cual trabajaré al menos a corto plazo. Disfruto el cuento como no disfruto ningún otro género, así que seguiré explorando el relato breve.

Creo que ‘’éxito’’ es una palabra engañosa, porque todo depende desde de dónde se miren las cosas. Trabajaré siempre porque cada libro sea mejor que el anterior, y si mis historias consiguen cautivar al menos a un grupo de lectores, esa será mi mayor victoria.

Supongo que pasarán algunos años antes de que mi obra se conozca fuera de Ecuador. Espera un segundo. Tú eres de España, ¡vamos bien!

¿Cómo llegó al título?
Quería un título que guardara relación con la naturaleza de los cuentos incluidos en el libro (en su mayoría fantásticos), de modo que la palabra ‘’extraño’’ sonaba mucho en mi cabeza. Decidí después que quería un título que fuese una especie de declaración que marcara el comienzo de algo. Así que luego de probar con casi cincuenta títulos, discutirlos con la editora, y pelear porque prevaleciera el que yo creía que era el mejor, nos quedamos con Aquí empieza lo extraño. Lee el resto de esta entrada

Luis Leante: ‘Se puede tener padre y madre y, sin embargo, sentirse huérfano’

“Lo peor de todo es querer recuperar una etapa de la vida “perdida” cuando ya no hay posibilidad de volver atrás”, explica el escritor Luis Leante a propósito de su última publicación

La entrevista que nos ofrece Luis Leante, tras la publicación en Edebé de su novela

luis-leante

Fuente: De lectura obligada

juvenil, Huye sin mirar atrás, profundiza en esa fértil relación entre la literatura y los problemas de la adolescencia. Nos adentramos en algunos aspectos críticos de un libro donde no se renuncia a la aventura ni a las emociones más intensas por parte de los adolescentes; un relato que confirma esa necesidad de Leante por volver a revisar la adolescencia como un rito iniciático, conflictivo, pero también como un tiempo de maduración que nos lleva a descubrir qué queremos y qué nos espera al aceptar lo que somos.

Por: Manuel García

¿Los protagonistas de tu novela, los más jóvenes, son personajes a los que acompaña siempre un sentimiento de orfandad? ¿Cuál es la razón?
Toda historia, en mi opinión, debe partir de un conflicto. En el caso de esta novela, el conflicto es esa sensación de desarraigo, muchas veces de orfandad, de falta de referencias o de no saber qué lugar ocupa uno en el mundo. Lamentablemente, no es algo que me haya inventado yo, sino que refleja una realidad cercana que ha ido creciendo a mi alrededor en los últimos años. Se puede tener padre y madre y, sin embargo, sentirse huérfano. Y lo peor de todo es querer recuperar una etapa de la vida “perdida” cuando ya no hay posibilidad de volver atrás. Esa frustración la he conocido de cerca en personas que en su vejez siguieron reconstruyendo la imagen del padre o de la madre a los que no conocieron, pero también de aquellas cosas que perdieron y que en su momento no supieron valorar. Es una enorme frustración.

Compruebo que intentas en esta obra romper en un primer momento con el buenismo que impera en muchos textos dirigidos a un público juvenil: amenaza, persecución, heridas. ¿A qué corresponde ese inicio tan vertiginoso frente a la lasitud que observo en muchas novelas juveniles
El buenismo es, en mi opinión, más una quimera que un reflejo de la realidad. Por desgracia, los adolescentes no viven en el mundo de los Teletubbies, como a menudo creemos los adultos, o nos gustaría. Yo no trato de reflejar un mundo feliz, porque eso es una utopía. Tampoco pretendo mostrar una visión pesimista de la adolescencia, sino contar una historia en un contexto lo más parecido al mundo real que yo conozco. Para que haya buenos, tienen que haber malos. Para que haya felicidad, tienen que haber sufrimiento. Para disfrutar de las cosas, hay que saber lo que cuesta ganarlas o lo fácil que resulta perderlas. Para llevarnos bien con los padres, necesitamos saber qué es llevarse mal. Además, me gusta reflejar esa sensación de vértigo que yo tuve en mi adolescencia, en la que la vida me parecía una montaña rusa. Naturalmente, no pretendo contar mi vida, pero sí describir esa sensación de huida, de persecución, más mental que física. La vida en la adolescencia es bastante agitada física y emocionalmente, y la mejor manera de describirla es poner en movimiento a sus personajes, aunque las cosas que les ocurran no se parezcan siempre a las que suceden en la realidad. Yo prefiero reinventar la realidad a contarla tal como es. No trato de hacer un documental de cómo son los jóvenes de hoy en día, sino mostrarles a ellos cómo es o podría ser la vida de otros chicos.

A lo largo de tu obra, hay una concepción de la adolescencia bastante ambigua: los personajes son felices, pero también conviertes la adolescencia en una exploración de la identidad. Muchos prejuicios sociales acerca de la adolescencia la convierten una etapa frívola e irresponsable.
La adolescencia no es una etapa dulce donde los jóvenes aman a sus padres, respetan a sus profesores y son felices con sus amigos, a los que nunca insultan ni desprecian. La adolescencia es una de las etapas más difíciles de nuestra vida, pero el paso del tiempo hace una selección en nuestra memoria y vemos las cosas no como nos sucedieron, sino como las recordamos. La mente, seguramente para protegerse, entierra los recuerdos y las sensaciones angustiosas, y selecciona pequeños momentos de felicidad. Si yo pienso en mi adolescencia en general, inmediatamente digo que fui muy feliz. Pero si trato de recordar el día a día (los problemas con los amigos, los desengaños amorosos, las discusiones con mis padres, la incomprensión de los profesores, la falta de sentido de mi vida, las frustraciones, etc.) la conclusión a la que llego es que no me gustaría volver a pasar por esa etapa. ¡No, por favor! Lee el resto de esta entrada

Reseña: ‘Cómo sobrevivir al apocalipsis zombi con tu madre’, de Vito Vázquez

Una guía prácticamente infalible que no deja ni un sólo resquicio a la duda o al error, ofreciéndonos todas las alternativas posibles, a la par que cómicas y absurdas

Por: Alberto Berenguer          Twitter: @tukoberenguer

Cómo sobrevivir al apocalipsis zombi con tu madre

Portada de “Cómo sobrevivir al apocalipsis Zombi con tu madre”

Seguramente en algún momento de tu vida hayas pensado en el fin del mundo, ¿verdad? Es lógico. Suele ser algo que fascina al ser humano –85.600.000 resultados en Google así lo avala–. Quizás hayas buscado información previamente en Internet sobre el apocalipsis zombi, visto varias películas –Resident Evil– y series de televisión últimamente –The Walking Dead– e incluso leído algún que otro libro acerca del tema –Apocalipsis Z– y creas tener la información necesaria para sobrevivir años –¡décadas! si fuese preciso–. Pero, ¿qué pasa si ese momento llega estando con tu madre –cosa más que probable– y ambos lográis sobrevivir entre una gran masa de muertos vivientes? Pues que la cosa se complica, y mucho. Y si ya era difícil la convivencia con ella en tiempos de crisis… ahora ya ni te cuento.

Ante este escenario surge el libro Cómo sobrevivir al apocalipsis zombi con tu madre, escrito por el madrileño Álvaro Vázquez –Vito, para lectores y amigos–, ilustrado por el asturiano Suki –de él no sabemos su verdadero nombre– y publicado por Dolmen Editorial.

Un detallado manual que sin duda os ayudará –a ti y a tu madre– a superar con éxito multitud de situaciones extremas y absolutamente necesarias –a la par que absurdas– que garantizará vuestra supervivencia. Entre otras muchas cosas, aprenderás a ver tu propia casa como una auténtica mina armamentística. Da igual que el apocalipsis zombi te pille tumbado en el sofá del salón sin hacer nada, en la cocina comiendo con tu madre –quién sino– o incluso ‘plantando un pino’ en el baño. Todas las situaciones posibles están contempladas en Cómo sobrevivir al apocalipsis zombi con tu madre, lo que hace de este un manual realmente útil y práctico. Y lo mejor de todo: ¡Da igual cómo sea tu madre¡ Sólo tienes que identificarla entre uno de los siete tipos de madres que propone Vito Vázquez. He aquí un adelanto: Lee el resto de esta entrada

Marto Pariente: “Me impulsó la idea de contar una historia de personajes cuyas pérdidas personales les marcasen su destino de antemano”

 

“Una bala para Riley” es la primera novela publicada por Marto Pariente, una novela negra dinámica y visual que será adaptada para una serie de televisión

Por: Marta Juan

libro-bala-riley

Portada de la novela de Marto Pariente

¿Qué se van a encontrar los lectores en esta novela negra?
Ante todo y para ser honrado, los lectores se van a encontrar con la obra de un autor novel; con lo bueno y lo malo que conlleva esto. Por un lado, la frescura y espontaneidad y por otro, clichés, tópicos y precipitación. Entiendo que es un tránsito obligado para mejorar en obrar posteriores. Respecto a la historia en si, espero que la encuentren amena, fácil de leer y entretenida. Ofrezco, como me gusta decir, una historia de Redención, dolor y balas.

¿Cómo definiría al personaje de Riley?
Detective, antihéroe, cínico, duro y melancólico; un hard boiled en toda regla. Riley es un hombre que a raíz de la muerte de su mujer, ha perdido el apego por la vida. Busca una excusa, algo que le obligue a dar el paso definitivo y poder acabar con todo de una vez por todas. En su paso por prisión, encontró esto escrito en la pared de su celda, y lo convirtió desde ese día en su leitmotive:

“La vida es la condena.
Se vende mala imitación.
Razón: aquí.”

La novela se ha escrito utilizando dos formas narrativas. Por un lado Riley cuenta en primera persona su vida y sus recuerdos, y por otro se utiliza la narración en tercera persona para contar los hechos actuales. ¿Por qué ha decidido utilizar esta técnica? ¿Cuál era su objetivo?
El principal motivo por el cual utilicé las dos formas narrativas son las dudas, la eterna inseguridad del que comienza a escribir en serio, y las dudas que esto conlleva. Me costó mucho encontrar la voz del narrador, de manera que me decidí por una primera persona para Riley en el principio de cada capítulo (contando la historia y el pasado del personaje principal), y una tercera persona en pasado para seguir la narración principal que afectaba a todos los personajes. Intenté crear una parábola, cuyos extremos se juntasen al final y dejasen la historia redonda.

marto-pariente

Marto Pariente

¿Qué fue lo que le impulsó a escribir “Una bala para Riley”?
Las ganas, la ilusión y la necesidad. En realidad, escribir me libera, es una pelea en mi día a día por sacar un texto adelante, una palabra más, un párrafo más; verlo terminado y la satisfacción que esto supone. Con Una bala para Riley, en particular me impulsó la idea de contar una historia de personajes cuyas pérdidas personales, les marcasen su destino de antemano. Salvando las diferencias, acercarme al antiguo concepto de tragedia griega.

Lee el resto de esta entrada

Reseña: ‘Alfileres en el corazón’, de Érika Gael

Un relato morboso suavizado con toques joviales por la magia negra del vudú

Por: Alberto Berenguer       Twitter: @tukoberenguer

alfileres-en-el-corazon-erika-gael

Portada del eBook gratuito en Amazon

Curioseando ayer entre los eBooks gratuitos en Amazon, me llamó la atención el relato corto Alfileres en el corazón. Un relato con el que Érika Gael pretende darse a conocer más y hacer disfrutar a los lectores durante una hora de lectura. La escritora asturiana muestra ya desde el inicio del relato con una nota –Aviso importante- la parte divertida que aporta el vudú a esta historia, con la magia vudú como protagonista principal.

Más que una historia romántica en la que prima el amor o el deseo de encontrar al amor de su vida, es una historia morbosa e incluso picante, suavizada con toques joviales por la magia negra. Destaca en el relato la prosa tan directa, sencilla y ligera de la autora, dejando sus toques de identidad en varias ocasiones. Estoy seguro que el objetivo de Érika Gael con esta historia era conseguir entretener a aquellos lectores que decidiesen elegir su relato corto entre tantas propuestas literarias y, sin duda, lo ha conseguido. Otro aspecto que me ha parecido interesante es que los protagonistas tienen voz propia en todo momento, y tanto Danielle como Zack Liner (Mister Airbus) expresan sin tapujos sus pensamientos, emociones e inquietudes a lo largo de este relato. Incluso hablan de ‘Las tres S’ (ofertas sentimentales, sexuales y sociales), así como si se tratase de la regla de las 3R (reducir, reutilizar y reciclar) o de la ya tan famosa BBC (Benzema, Bale y Cristiano). Además, aparecen otros personajes secundarios como la señora Laveau junior, alias Dory, o el atractivo Kieran Reid. Los títulos de los 13 capítulos son realmente destacables por la originalidad de la escritora asturiana, es más, el lector sabrá cómo confeccionar un vudú y cómo utilizarlo.

Como nota discordante, siempre cuando comienzo a leer una historia romántica-erótica no llego a entender muy bien porqué suelen los autores utilizar nombres anglosajones para nombrar a los personajes y ubican de manera habitual la historia en el extranjero como es el caso de la ciudad de Nueva Orleans en Alfileres en el corazón. Es por ello que suelo preguntarme, ¿España no es realmente atractiva? También resulta curioso que el físico de los personajes suela ser tan recurrente: guapo, atractivo, culto, ojos azules, musculado… ¿Por qué se suele plasmar el perfil de ensueño?

Ambas preguntas siempre me las he planteado y espero encontrar respuestas a través de esta reseña. Es por ello que os invito a que comentéis.

En resumen, si estáis buscando una historia rápida, divertida y sin excesivas descripciones, el relato de Érika Gael puede ser una buena propuesta. Recomendada para lectores afines a las novelas románticas con toques eróticos. Y, por supuesto, agradezco enormemente a Alfileres en el corazón por oxigenarme en un momento en el que ando repleto de lecturas.

Tened cuidado si caéis en la magia negra de un vudú, ¿o no?